Wall street rebota con fuerza pero los técnicos aún no convencen
El último día de marzo dejó una imagen engañosamente optimista en Wall Street. El Nasdaq se disparó un 3,8%, el S&P 500 sumó un 2,9% y el Dow Jones avanzó un 2,5%. Números que, sobre el papel, parecen el inicio de algo. Pero hay un detalle que los gestores de fondos conocen bien: un solo día de rebote no borra semanas de deterioro técnico, y el primer trimestre de 2025 ya está sentenciado como el peor desde el verano de 2022.
Un trimestre para olvidar, disfrazado de rally
El S&P 500 cerró el primer trimestre con una caída del 4,6%, su peor comportamiento trimestral desde el tercer trimestre de 2022, cuando retrocedió un 5,3%. El volumen elevado del martes no fue señal de convicción compradora, sino de rebalanceo de carteras de fin de trimestre. Los gestores hacen su ajuste contable, los índices suben, y los titulares celebran lo que en realidad es ruido institucional.
El Nasdaq acumula una caída de casi el 14% desde su máximo de finales de enero en 23.988 puntos. Un rebote del 3,8% en ese contexto no es una señal de giro. Es el primer día de un intento de rally, y los veteranos saben que el primer día casi nunca es el definitivo. El Russell 2000 recuperó su media móvil de 200 sesiones con un alza del 3,4%, pero tampoco hay que sacar conclusiones precipitadas de un solo cierre.

Irán mueve el mercado, pero no el petróleo
El catalizador del día llegó desde la geopolítica. Informes atribuidos a la Casa Blanca indicaron que el presidente Donald Trump estaría dispuesto a cerrar el conflicto con Irán sin necesidad de reabrir el Estrecho de Ormuz. Poco después, la agencia de noticias estatal iraní citó al presidente Masoud Pezeshkian mostrándose abierto a negociar, condicionado a garantías concretas por parte de Washington.
El mercado de renta variable lo celebró. El petróleo, no. El West Texas Intermediate cotizaba cerca de 101,50 dólares por barril poco después de las 14:30 ET, con una caída del 1,4%. La renta fija tampoco se alteró demasiado: el bono del Tesoro a 10 años cedió otros tres puntos básicos hasta situarse en torno al 4,31%, continuando el alivio de la jornada anterior cuando cayó diez puntos básicos.
Oro, chips y biotecnología: los sectores que lideraron de verdad
Los productores de oro y plata protagonizaron el movimiento más contundente del día, con ganancias grupales cercanas al 7%. Aura Minerals y SSR Mining superaron el 10% y recuperaron sus medias de 50 sesiones con convicción real, no con el titubeo habitual de los rebotes técnicos.
En el sector de equipos de semiconductores, Advanced Energy Industries lideró con un alza del 8%, rebotando desde su media de 50 sesiones y el nivel psicológico de los 300 dólares. Teradyne sumó un 7% en un giro alcista igualmente limpio sobre ese mismo soporte técnico.
La biotecnología tuvo su propia narrativa. Biogen anunció la compra de Apellis Pharmaceuticals por 5.600 millones de dólares, y Eli Lilly se lanzó a por Centessa Pharmaceuticals, especialista en trastornos del sueño, por hasta 7.800 millones. El ETF SPDR S&P Biotech (XBI) subió un 7,5% y rompió por encima de su media de 50 sesiones, saliendo de una tendencia bajista mientras construye una base plana con entrada en 132,09. Kiniksa Pharmaceuticals, con una capitalización próxima a los 3.500 millones, avanzó más de un 5% acercándose a su punto de compra en 49,12.
Marvell, nvidia y el dinero que sí mueve agujas
El Innovator IBD 50 ETF rebotó un 5%, impulsado en gran medida por Marvell Technology Group, que se disparó casi un 13% tras anunciar una asociación estratégica con Nvidia respaldada por una inversión de 2.000 millones de dólares. Cuando Nvidia pone esa cantidad sobre la mesa en un diseñador de chips de inteligencia artificial personalizada, el mercado escucha.
Lo que los líderes del mercado no pudieron disimular
Coherent subió un 7%, pero el contexto lo desmonta: el lunes había roto su media de 50 sesiones en volumen elevado, y el rebote del martes se produjo en volumen bajo. Eso no es recuperación, es alivio técnico puntual. Marex Group encadena siete sesiones consecutivas al alza y ronda los 44,63 de entrada, pero comprar después de siete días de subidas con el valor un 13% por encima de su media de 50 sesiones es el tipo de decisión que se lamenta en frío.
GE Vernova saltó casi un 7% y activó una señal de compra en el primer test de su media de 10 semanas tras el breakout de una consolidación de seis semanas de finales de enero. Vertiv hizo lo propio con un alza del 6,5%. Y ESCO Technologies se acerca tranquilamente a su entrada de base plana en 291,31, una de las pocas acciones que construye estructura en lugar de reparar daños.
La macro que viene y lo que powell ya dejó claro
El miércoles llegará el informe de empleo privado ADP a las 8:15 ET, con previsiones de creación de 40.000 puestos en marzo, por debajo de los 63.000 de febrero. El viernes, el gran dato: las nóminas no agrícolas, con expectativa de 51.000 empleos nuevos frente a la pérdida de 92.000 del mes anterior.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, fue transparente en Harvard el lunes: el banco central navega entre el riesgo de inflación al alza y un mercado laboral que se enfría. Dos mandatos que tiran en direcciones opuestas. Powell no tiene margen para equivocarse, y el mercado lo sabe. Un solo día de rebote, por potente que sea, no cambia esa ecuación.