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Wall street regala 174 % de ganancia a strategy: a cambio, cobra 274 m$ en comisiones

Strategy (MSTR) cierra en 121 $ y los analistas la ven en 333 $. Nadie en el universo de altas capitalizaciones ofrece un upside tan descomunal. El detalle: la misma empresa ha pagado 274 millones de dólares en fees a esos bancos desde fines de 2024. La pasión es mutua, el negocio redondo.

El trato del siglo: bonos y bitcoins a cambio de informes rosas

La compañía de Michael Saylor acumula 50 000 millones $ en BTC y se jacta de ser el mayor emisor global de acciones dos años seguidos. Planea repetir en 2026 con hasta 58 000 millones $ entre ordinarias y preferentes. El 10-K revela 161 millones solo en 2025 por colocar 25 300 millones. Reparte tanto dinero que hasta la más férrea «pared china» termina por erosionarse.

El ejemplo más descarado es Benchmark: Mark Palmer fija su target en 705 $, un 480 % sobre el cierre del lunes. Su excusa: BTC valdrá 225 000 $ en diciembre 2026. Doce de los 13 bancos que publican recomendaciones están en la lista de distribuidores de la nueva tanda de 42 000 millones. Citi es la única que se queda fuera y, casualidad, no aparece en la presentación de la empresa.

El 48 % de caída en 2025 no entra en los modelos

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MSTR fue la peor acción del Nasdaq 100 este año. Su prima sobre el valor de bitcoin se desplomó del 75 % al 14 %. Pero los analistas no bajan el volumen: la media de 441 $ implica que BTC debería multiplicarse por 2,2. La lógica: «Si mañana habrá más bitcoin por acción, la historia justifica el premium», escribe Lance Vitanza de TD Cowen. Lo que omite es que emitir acciones ordinares al precio actual diluye esa métrica; necesitaría recurrir a los STRC, cuyo coupon del 11,5 % come cualquier ganancia futura.

El profesor David Hirshleifer, de USC Marshall, resume el asunto: «Cuando la tasa de incertidumbre es tan alta, el margen para soñar a lo bestia es infinito». El incentivo está servido: nadie quiere ser el aguafiestas que se quede fuera de la fiesta de 274 millones.

El pez que se muerde la cola

Strategy ya no es una empresa; es un derivado sintético sobre el sentimiento de bitcoin. Si MSTR cae, la narrativa institucional del oro digital tambalea. Si vuela, la cripto se valida. Por eso los bancos no la abandonan: necesitan que el ciclo siga para justificar la próxima colocación. Gus Gala, el único analista que la mantuvo en venta hasta que el premium desapareció, trabaja en Monness Crespi, una firma sin negocio de investment banking. Su recomendación: neutral, sin precio. La moraleja la dio Michael Saylor hace años: sin Strategy, bitcoin estaría aún en 10 000 $. Wall Street, encantada, ha convertido ese mantra en negocio propio.