Wall street se hunde: el petróleo dispara la inflación y el miedo se apodera del mercado
Los índices se desplomaron el viernes hasta mínimos de siete meses mientras el petróleo subía un 5 % y los bonos globales estallaban. El S&P 500 perdió el 1,67 %, el Dow Jones se dejó un 1,73 % y el Nasdaq 100 se hundió el 1,93 %. La culpa: el conflicto en Irán que ya dura 27 días y la retólica de unos rendimientos que no ceden.
Lo que nadie cuenta es que el cierre del viernes deja al S&P 500 en su peor nivel desde agosto pasado. El Nasdaq y el Dow tocan fondo desde principios de septiembre. Miedo real, no teatral.
El petróleo como detonante
El crudo West Texas escaló más de cinco dólares por barril tras bombardeos conjuntos de EE.UU. e Israel contra instalaciones nucleares iraníes. El pasillo de Ormuz sigue cerrado: un quinto del petróleo y del gas mundial permanece secuestrado. Goldman Sachs avisa: si la situación se eterniza en marzo, los 150 $ del 2008 se quedarán cortos.
El efecto dominó fue inmediato. Los rendimientos del T-note a diez años treparon al 4,48 %, máximo desde julio. El Bund alemán rozó el 3,13 %, récord desde 2011. Y el JGB japonés se coló en el 2,39 %, algo que no se veía desde 1999. Suben los tipos, caen las acciones.

China contraataca y el consumidor se frena
Mientras Teherán promete más represalias, Pekín anunció dos investigaciones comerciales contra EE.UU. por restricciones a productos verdes y tecnología avanzada. La guerra comercial vuelve a respirar y los inversores lo olían.
La Universidad de Michigan rebajó la confianza del consumidor a 53,3 puntos y elevó la expectativa de inflación a un año al 3,8 %. La Fed, que ayer solo contemplaba un 4 % de posibilidad de subida en abril, puede verse forzada a apretar el tornillo si los precios de la energía no ceden.
Sectores en caída libre
El software lideró los descensos: Datadog se dejó un 8 % y arrastró a Atlassian, Autodesk, Salesforce y ServiceNow. El ciberespacio tampoco fue refugio: Okta cayó un 7 % y CrowdStrike un 5 % tras filtrarse que un nuevo modelo de inteligencia artificial de Anthropic presenta riesgos de seguridad digital.
Entre los Magnificent Seven solo faltó la foto del desastre colectivo: Amazon y Meta cedieron más de un 3 %; Nvidia, Tesla, Microsoft y Alphabet superaron el 2 % de caída. Apple, el menos malherido, se conformó con un -1 %.
La excepción: las energéticas. Halliburton subió un 4 %, Exxon Mobil un 3 % y Chevon encabezó los avances del Dow. El negocio del crudo premia al que apuesta por la guerra prolongada.
¿Y ahora?
Los futuros ya descuentan más volatilidad. El e-mini S&P anotó un -1,8 % tras el cierre y el Nasdaq un -2 %. Europa cierra mixta: el Euro Stoxx 50 se dejó un 1 % y el Nikkei nipón repitió en rojo. Solo Shanghái se salvó con un tímido +0,6 %.
La moraleja la deja el rendimiento del bono a 10 años: 4,44 %. Cuando los bonos pagan más que la renta variable, el mercado deja de creer en la recuperación. Y mientras Irán y el petróleo marquen la agenda, los indicadores seguirán pintando rojo.
