Wall street se rinde a range resources: el gas de esquisto que ya cotiza sin descuento
Truist no le encuentra más tela que cortar a Range Resources. El 23 de marzo le pusieron precio objetivo de 48 dólares y se quedaron cortos: la acción ya vale 47,5. La historia de eficiencia de capital y capacidad de procesamiento está más que descontada, avisan. Traducción: el rally de 38 % en seis meses se comió el potencial.

El giro de jpmorgan que nadie esperaba
La sorpresa llegó tres días antes. JPMorgan subió su target de 41 a 46 dólares… y mantuvo su recomendación Underweight. Un oxímoro que solo se entiende si se lee la nota: el conflicto en Oriente Medio evaporó el exceso de oferta que temían para 2026 y añadió 5-10 dólares de prima geopolítica al petróleo. Pero incluso con ese plus, el banco ve a Range al mismo precio que hoy paga el mercado.
La compañía domina el wet gas del Apalache: 9.700 pozos, 2,3 Tcfe de reservas probadas y un ratio de deuda/Ebitda que bajó al 1,2×, el más bajo desde 2014. El problema es que el gas natural cotiza 35 % por debajo de su media quinquenal y los diferenciales de Appalachia siguen castigando 1,2 dólar por mcf. Con esa brisa de cola, el free cash flow generoso se diluye.
¿Alternativa? Los algoritmos de rentabilidad de Insider Monkey ya descartan a Range para el próximo ciclo. Apuntan a un valor de inteligencia artificial que cotiza a 6× beneficios y se beneficiará del reshoring impulsado por los aranceles de Trump. La pregunta no es si el gas de esquisto tiene suelo, sino si hay techo en las acciones que lo explotan.
La última vez que Range rozó los 50 dólares fue en 2017, cuando el gas superó 3,5 $/MMBtu. Hoy estamos en 2,3. La ecuación es brutal: sin un shock de precios, el 30 % de upside que buscan los bulls depende de que los múltiples se expandan, no de que los fundamentos mejoren. Y los múltiples, en materia de commodities, son espejos cuando el ciclo envejece.
