Wells fargo recorta el precio objetivo de monster tras el batacazo bursátil

Monster Beverage se ha convertido en el último ejemplo de que ni los energizantes más potentes pueden mantener despierto a un valor cuando los analistas apagan la luz. Wells Fargo acaba de rebajar su precio objetivo de 94 a 90 dólares el 16 de marzo, un ajuste que suena a tirón de orejas después de que el título haya perdido un 11 % en las últimas semanas.

El ruido de red bull y la gasolina encarecida lastran las cuentas

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La firma californiana, que factura con marcas como Reign y Bang, ve cómo Red Bull le arrebata cuota en estanterías mientras el precio del gasóleo encarece la logística internacional. Jefferies, que mantiene su recomendación de compra y un objetivo de 100 dólares, achaca el castigo bursátil a “ruido de corto plazo” y lo interpreta como una oportunidad para entrar. El argumento: la categoría energética en EE UU aguanta el tipo y hay canales de food service que aún no han sido colonizados por las latas de 473 ml.

Lo que nadie cuenta es que la desaceleración del crecimiento ya se filtró en el último informe trimestral. Ventas que antes crecían a doble dígito ahora se quedan en el 5 % anual. El mercado no perdona. Y menos cuando el diferencial de rentabilidad frente a los bonos del Tesoro se estrecha.

El consejo de Jefferies: mirar al largo plazo. El consejo del mercado: mirar la gráfica. Desde el máximo de 60 dólares del pasado verano, el valor ha dibujado un canal bajista que solo los más optimistas interpretan como “consolidación”. La realidad es que cada intento de rebote choca con una pared de ventas a los 58 dólares.

Frente a este panorama, los fondos indexados que siguen estrategias “buy and hold” mantienen la apuesta. Pero el dinero rápido ya ha emigrado a sectores con menos volatilidad y más margen de revalorización. La moraleja: ni la cafeína más concentrada puede mantener despierto a un valor cuando los flujos de caja pierden fuelle. Monster tendrá que demostrar en el próximo trimestre que sabe reinventar su receta de crecimiento; de lo contrario, el descanso bursátil será largo.