Wise desembarca en la cuenta corriente británica y pisa el acelerador
La fintech londinense acaba de convertir su app en un banco sin llamarse banco: cuenta corriente en libras, interés diario del 3,26 %, tarjeta para menores y acceso a 70 monedas. Todo en la misma pantalla. Lo que empezó como un servicio de transferencias baratas ya custodia £27 500 millones en depósitos globales.
El núcleo duro son los 3 millones de clientes en reino unido
Wise no regala cuentas; las multiplica. En los últimos doce meses ha duplicado la cifra de usuarios activos en su mercado doméstico y suma ahora 100 000 altas semanales en todo el planeta. La jugada es simple: ofrecer la misma experiencia que un neobanco, pero con la red de corresponsales propia que ya mueve £8 000 millones solo en la isla.
La cuenta estrena Travel Hub, un apartado que vende pases de una sola entrada a salas VIP en aeropuertos de media Europa y avisa al viajero qué sistema de pago local domina el destino. No es un extra decorativo: es la excusa para que el cliente siga usando la tarjeta fuera de casa y Wise siga cobrando el 0,35 % de comisión por gasto. El próximo trimestre añadirán seguros de itinerario y reembolso de IVA.
Para que la familia entre en bucle, llegan las Young Explorer. La tarjeta para menores de 18 años funciona como satélite de la cuenta del adulto: límite diario, geolocalización de compras y notificación instantánea al tutor. El adolescente cree que tiene autonomía; el progenitor conserva el mando único. Triangulación perfecta de datos y fidelidad.
El tipo de interés del 3,26 % sobre libras no exige bloqueo ni mínimos, pero fluctúa al ritmo del Bank Rate. Wise financia ese rendimiento colocando el efectivo en fondos del Tesoro a corto plazo y monetarios del mercado interbancario. El margen neto sigue siendo la propia comisión por cambio de divisas; el interés es cebo para que el usuario deje la nómina dentro.

Los brik de la city ya sudan la gota gorda
Los grandes bancos británicos cobran hasta £15 al mes por cuenta corriente con rentabilidad cero y exigen recibos domiciliados. Wise rompe el esquema: sin cuota, sin mínimos, con IBAN propio y domiciliación de recibos en 20 divisas. El mensaje de Nilan Peiris, director de producto, es una bufetada: «La gente no necesita una cuenta para el día a día y otra para el extranjero». Traducción: HSBC y NatWest acaban de quedarse sin argumento.
La clave está en la licencia de dinero electrónico, no bancaria. Wise no presta los depósitos; los custodia en bancas segregadas. Eso le permite escapar del Financial Services Compensation Scheme y, al mismo tiempo, ofrecer liquidez inmediata. El riesgo de contraparte recae en el cliente, pero la promesa de transparencia —auditorías trimestrales publicadas— calma la conciencia del early adopter.
Faltan préstamos, hipotecas y descubierto. ¿Importa? Wise apuesta a que el usuario prefiere soltar el 3,26 % y pedir el crédito en otro lado. Mientras tanto, la app sigue siendo el agregador de todas las cuentas: puedes ver tu saldo en Barclays, gastar con la tarjeta Wise y que el algoritmo te avise cuándo cambiar libras a euros antes de que el GBP/USD se desplome.
La fintech ya procesa el 4 % del volumen de transferencias transfronterizas del Reino Unido. Con la cuenta corriente en juego, el próximo objetivo es el 10 % de las nóminas domésticas. La guerra de los bancos low-cost acaba de empezar y Wise ha soltado la primera ráfaga sin pedir permiso.