Xlf: ¿repetimos el 2008? señales de alarma en el sector financiero
El ETF que agrupa a las principales entidades financieras de EE.UU., el XLF, está exhibiendo patrones técnicos que recuerdan con inquietante precisión a la crisis de 2008. No es una exageración: la debilidad mostrada por este sector, vital para la economía estadounidense, merece una atención inmediata.
El 'buy the dip' ha fallado ocho veces este año
La estrategia de comprar cada caída, tan popular entre los inversores, se ha demostrado ineficaz en el XLF. Hemos visto ocho intentos fallidos de recuperación este año, y la media móvil de 20 días no ofrece señales de cambio. La situación se agrava con el cruce a la baja de la media móvil exponencial de 150 días, lo que indica una presión vendedora considerable y persistente. No se trata de una corrección rápida; la tendencia parece decidida a continuar.

Un espejismo del 2008: ¿estamos condenados?
Si observamos el gráfico mensual, la imagen se vuelve aún más preocupante. La media móvil exponencial de 20 meses se acerca peligrosamente a cruzar por debajo de la de 50 meses, un movimiento que evoca el panorama previo a la crisis financiera global. Si bien ha habido 'falsas alarmas' en el pasado – 2011, 2020, 2022 – en cada una de esas ocasiones la intervención de la Reserva Federal logró evitar un colapso mayor. Que esto ocurra ahora se antoja mucho más difícil, dada la persistente inflación y la incertidumbre económica.
La ROAR Score, un indicador basado en el análisis técnico de Rob Isbitts, ha estado en zona 'roja' desde que el ETF cotizaba en torno a los 54 dólares, muy por encima de su cierre de este lunes en 48 dólares. Un simple rebote no será suficiente para revertir esta tendencia.

¿Optimismo o riesgo en el horizonte?
El argumento optimista se centra en la normalización de la curva de rendimiento y un posible repunte en los mercados de capital. La brecha entre los rendimientos de los bonos a 2 y 10 años ha vuelto a ser positiva, lo que podría beneficiar a los bancos al ampliar sus márgenes de interés. Además, se esperan fuertes ganancias para empresas como JPMorgan y Goldman Sachs, cuyas cuentas se presentarán pronto. Pero hay un detalle que pesa más: el riesgo crediticio en el sector inmobiliario comercial. La inminente 'pared de vencimientos' de préstamos comerciales por valor de 1,5 billones de dólares entre 2024 y 2026 genera una preocupación palpable.
Un PER por debajo de 18 veces puede parecer atractivo, pero en el contexto actual, la cautela es primordial. El sector financiero es un componente esencial de los índices de valor, y su debilidad arrastra consigo al resto del mercado.
La decisión final sobre si apostar por el XLF dependerá de la propia visión sobre el ciclo crediticio frente al ciclo de tipos de interés. Pero, como analista, he visto este escenario antes, y me recuerda, cada vez más, al relato de 'El Gran Juego'.