Buffett apuesta fuerte al petróleo en su último tramo: occidental y chevron ya le rinden en bolsa

Warren Buffett no se retiró sin antes jugar su última carta en el sector energético. A meses de dejar la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway, la firma acumuló el 27 % de Occidental Petroleum y un 6,5 % de Chevron. La guerra en Irán disparó el crudo y las dos apuestas ya le devuelven millones a la cartera.

El timing parece obra de un coach financiero, pero detrás hay años de estrategia. Berkshire colocó 10.000 millones de dólares en acciones preferentes de Occidental en 2019 para financiar la compra de Anadarko y ganarle la partida a Chevron. La operación dejó a Occidental con una deuda mastodóntica que ahora, con el barril por las nubes, se convierte en flujo de caja disponible.

Occidental ya puede respirar sin mirar el precio del crudo

La compañía cerró 2024 con la adquisición de CrownRock por 12.000 millones y la venta de su filial química OxyChem a Berkshire por 9.700 millones. El resultado: un flujo libre de caja extra de 1.200 millones anuales incluso si el petróleo no sube. Con el Brent rozando los 90 dólares, el excedente se multiplica y la empresa ya anunció recompra de acciones y amortización de deuda.

Los números son tajantes. El margen bruto se ubica en 31,94 % y el dividendo rinde 1,5 %, pero la verdadera ganancia está en el apalancamiento: cada dólar adicional por barril añade 250 millones anuales a la caja. A 65 dólares por acción, Occidental cotiza cerca de máximos anuales y aún guarda espacio para reducir el leverage sin sacrificar crecimiento.

Chevron aprovecha el momento para devolver dinero a los accionistas

Chevron aprovecha el momento para devolver dinero a los accionistas

Del otro lado del ring, Chevron cerró la compra de Hess por 55.000 millones y terminó varios proyectos de alta rentabilidad en el Golfo de México y Kazajistán. La compañía calculaba un flujo extra de 12.500 millones en 2025 con un crudo a 70 dólares. El barril ya supera esa marca y la empresa se encamina al límite superior de su plan de recompra: 20.000 millones.

La clave está en el costo de producción: Chevron puede generar caja positiva incluso con Brent por debajo de 50 dólares. Eso le da margen para mantener un dividendo de 3,27 % y crecer a doble dígito si el crudo se queda en 70 dólares hasta 2030. El balance, con 421.000 millones de capitalización, es uno de los más sólidos del sector.

Buffett no solo vio un ciclo alcista; apostó a empresas que ya ganaban sin subida de precios. Ahora que el conflicto en Oriente Medio recalienta los mercados, Occidental y Chevron demuestran que la verdadera ventaja no es predecir el crudo, sudo endeudarse lo justo para vivir de él sin importar el vaivén del barril.