Google aprieta el acelerador y arrastra a micron: -3,4% en un día
Un algoritmo de compresión presentado por Google bastó para que Micron Technology cayera un 3,4% el miércoles mientras el resto del sector tecnológico ni se inmutaba. La razón: TurboQuant, la nueva herramienta que reduce hasta en un 87% el consumo de memoria en cargas de inteligencia artificial. El golpe fue directo al bolsillo de los accionistas del mayor fabricante de DRAM del mundo.
La llave que desbloquea menos chips
TurboQuant ataca el cuello de botella más caro de los grandes modelos lingüísticos: el key-value cache. Al comprimir esos datos sin perder precisión, Google demostró un 8× de mejora en GPUs H100 de NVIDIA. Traducción: las granjas de servidores necesitarán menos módulos de memoria de alto ancho de banda para hacer correr los mismos prompts. Y eso, en un mercado que ha facturado 196% más que hace un año, suena a amenaza.
Micron, que acaba de anunciar un año récord con $23.900 M de ingresos y un free cash flow de $6.900 M, vio cómo su valoración de 6,89 veces beneficios futuros —una ganga respecto a su media quinquenal— dejaba de importar. Los inversores solo escucharon: “menos DRAM”. El papel se desplomó un 15% en cinco sesiones y arrastró al índice de semiconductores.

Wall street no se da por vencido
Los analistas, eso sí, han subido el listón. JPMorgan fija su objetivo en $550, Mizuho en $530 y Bank of America en $500. Treinta y uno de cuarenta y un expertos mantienen un Strong Buy. Su tesis: la demanda de memores de ultra alta gama —HBM3E— seguirá disparada porque los fabricantes de GPUs no van a dejar escapar el margen que les da vender servidares completos, no solo chips sueltos.
La directiva, por su parte, acaba de elevar el dividendo un 30% y planea Inversiones superiores a $10.000 M este año para terminar la gigafábrica de Nueva York en 2028. El mensaje interno: Google puede optimizar el software, pero el hardware seguirá siendo el límite físico de la guerra por la IA.
La cotización, a $489 de media según el consenso, deja un 36,7% de potencial. El caso es simple: o TurboQuant se queda en un laboratorio de Mountain View, o Micron tendrá que demostrar que su próxima generación de memorias consume aún menos energía y cuesta aún más. La próxima conferencia, en junio, será la hora de la verdad. Mientras tanto, los que entraron al arrastre ayer ya han marcéalo en rojo en sus agendas.
