La fiebre baja y los tres gigantes de la ia se regalan: micron, nvidia y microsoft
Mientras la euforia por la inteligencia artificial se enfrió, tres titanes del sector se cotizan como si el boom ya hubiera pasado. Error. Micron, Nvidia y Microsoft ofrecen descuentos que, en cualquier otro mercado, serían sinónimo de liquidación. El truco está en leer entre líneas: la demanda de chips de memoria sigue desbordada, los pedidos de GPUs no alcanzan a cubrir la mitad de los contratos y la nube de Satya Nadella crece al 17 % cuando sus acciones se venden al precio de 2020.
Micron: 300 % de subida y aún huele a rebaja
La historia parece un oxímoron: Micron ha triplicado su valor en doce meses y, aun así, se cambia a 6,8 veces sus ganancias futuras. La razón es un desajuste clásico: la compañía solo puede servir entre el 50 % y el 66 % de lo que le piden. El precio del DRAM se dispara, los márgenes se inflan y el mercado, incrédulo, sigue apostando a que la escasez durará lo que un eslogan. La próxima ventana: Micron prevé facturar 33.500 millones de dólares este trimestre, frente a los 8.000 millones del año pasado. Si la brecha se mantiene dos ejercicios más, el PER de 6,8 se verá como una errata.

Nvidia: crecer al 77 % y pagar como si fuera coca-cola
Nvidia se despacha 77 % de incremento de ingresos y se deja comprar a 21,1 veces beneficios estimados, apenas un punto por encima del promedio del S&P 500. En la calle ya no se habla de “pivote”; se habla de “colapto” de inventario. La realidad: los hyperscalers siguen firmando contratos de compra comprometida por tres años y los data centers no pueden migrar a inferencia sin GPUs. El mercado descontó la saturación, pero ignora que la curva de adopción de la IA generativa recién empieza a inclinarse. El 2030 es la fecha límite que todos citan; hasta entonces, cada trimestre que Jensen Huang repita un “guidance” de dos dígitos, el 21,1 se verá más ridículo.

Microsoft: el gigante que crece como startup y se paga como utility
Microsoft creció un 17 % en ventas y un 60 % en beneficio por acción, impulsado también por la plusvalía de OpenAI. Ajustando la ganancia operativa, la acción cotiza en su nivel más bajo desde 2020. El truco contable esconde la clave: Azure AI services ya suma un punto entero de margen bruto corporativo y Copilot se vende por asiento, no por licencia. Wall Street descontó la euforia, pero subestima el cambio de modelo. El día que los CFOs migruen de Office 365 a M365-Copilot, el ARPU se duplica sin tocar la base instalada. El PER histórico no refleja ese switch.
La moraleja no es que la IA esté barata; es que el mercado confunde pausa con final. Cuando la demanda real de inferencia alcance al bombo publicitario, los descuentos desaparecerán en horas, no en meses. Mientras tanto, los tres nombres que lideraron la maniobra inicial se regalan en la liquidación de la desilusión. La pregunta no es si subirán, sino cuánto habrá que pagar por ellas cuando todos terminen de darse cuenta.
