Rivian cotiza a precio de saldo: el r2 puede cambiarlo todo
Hay empresas que el mercado infravalora durante meses, a veces años, hasta que un solo producto lo cambia todo. Rivian parece estar exactamente en ese punto. Con sus acciones cotizando a 3,2 veces ventas frente a las más de 13 veces que soporta Tesla, la brecha de valoración no es un detalle menor: es una oportunidad o una trampa, dependiendo de lo que ocurra en las próximas semanas.
El mismo guion que tesla ejecutó en 2020
A finales de 2019, Tesla cotizaba justo por encima de 3 veces ventas. Casi exactamente donde Rivian se encuentra hoy. Entonces llegó marzo de 2020 y con él las primeras entregas del Model Y. Lo que vino después es historia conocida: ese vehículo construyó prácticamente solo los cimientos de una valoración de 1,2 billones de dólares. Hoy, más del 95% de las ventas de automóviles de Tesla provienen del Model 3 y el Model Y, y la mayor parte de ese peso lo carga el crossover.
Dos factores explican por qué el Model Y funcionó donde otros fallaron. Primero, su precio de salida fue inferior a 50.000 dólares, el umbral psicológico que separa el mercado masivo del nicho premium. Segundo, es un crossover, no un sedán, y los compradores llevan años dejando claro que prefieren más espacio y altura al volante.
Rivian va a replicar ese movimiento. El R2, su primer modelo por debajo de los 50.000 dólares, empieza entregas el próximo mes. Y no es un crossover, es un SUV, una carrocería con mayor demanda aún según los datos de ventas más recientes. Si el paralelismo con Tesla se sostiene, el timing es llamativo.

El negocio de los robotaxis: 10 billones de razones para prestar atención
Las entregas del R2 son el catalizador inmediato. Pero hay una capa más profunda en la tesis de inversión sobre Rivian, y tiene que ver con el mercado de robotaxis, al que algunos analistas le asignan un potencial de 10 billones de dólares globalmente.
Rivian lleva meses acelerando su inversión en inteligencia artificial con el objetivo de alcanzar la conducción autónoma completa en los próximos años. Podría sonar a promesa vacía si no fuera porque el mes pasado Uber firmó un acuerdo para comprar hasta 50.000 unidades del R2 y alimentar su propia división de robotaxis. Cuando una empresa del tamaño de Uber apuesta por un fabricante concreto, algo están viendo.
No digo que Rivian vaya a ganar la carrera de la autonomía. Ese mercado tiene demasiados jugadores y demasiadas variables. Pero a 3,2 veces ventas, el precio actual ni siquiera descuenta bien el potencial del R2, y mucho menos lo que podría valer si el negocio autónomo despega. La valoración actual, en ese contexto, parece más un error de mercado que una sentencia.