Vcsh arrasa a smb: más renta, menos comisión y un tamaño que aplasta al muni

La pelea por el dinero conservador ya tiene ganador. El Vanguard Short-Term Corporate Bond ETF (VCSH) acaba de demostrar que puede ofrecer 4,3 % de rentabilidad por distribución, una beta de 0,41 y cobrar solo 0,03 % de comisión, mientras su rival de VanEck, el Short Muni ETF (SMB), se queda en 2,6 % de dividendo y 0,07 % de gastos. La cifra habla por sí sola: 48 300 millones de dólares bajo gestión contra 303,7 millones. Liquidez aplastante.

El truco del muni ya no basta

El truco del muni ya no basta

SMB aún vende la promesa de ingresos libres de impuestos federales, un dulce para contribuyentes del 37 % de tramo. Pero la cuenta es sencilla: el beneficio fiscal solo compensa si el tipo marginal supera el 4,3 % de VCSH. Con la reciente reforma fiscal en el Congreso y la posible subida de tipos de Biden, ese margen se estrecha. Lo que nadie cuenta es que el muni lleva 18 años de historia y aún así no logra atravesar los 350 millones de activos. El mercado ha votado.

VCSH concentra solo doce posiciones en nombres como Treasury y corporativas A y AA. SMB se disgrega en más de 300 bonos de California, Nueva York o Texas. Diversificación sí, pero a cambio de un rendimiento a cinco años que deja el mismo 959 dólares por cada 1 000 invertidos. La volatilidad tampoco perdona: el drawdown máximo de VCSH en los últimos cinco años fue del 9,46 %, apenas dos puntos por encima del 7,46 % del muni. El riesgo extra se paga con renta extra. Y el inversor retail lo sabe.

La jugada queda despejada: si la prioridad es liquidez inmediata y rentabilidad visible, VCSH se come la tostada. SMB sobrevive como nicho fiscal para patrimonios de siete cifras que ya han agotado otras coberturas. El resto del mundo, con la inflación aún por encima del 3 % anual, quiudará cada punto de cupón. VanEck puede seguir vendiendo la promesa de ingresos libres de impuestos; Vanguard ya ha cobrado la comisión más baja del sector y ha puesto el dinero en la mesa. La guerra de los cortos plazos la gana el corporativo.