Wells fargo dispara a oneok: sube el precio objetivo al centenar por la tensión en irán
El 25 de marzo, Wells Fargo sacó la guillotina y cortó de raíz la duda: ONEOK pasa a Overweight y su valoración salta de 81 a 100 dólares. La razón no es contable, es geopolítica. Un eventual conflicto con Irán habría desplazado el epicentro del negocio energético hacia Texas, y el banco calcula que el midstream estadounidense recogerá la cosecha.
La tesis es tan simple como demoledora: menos crudo persa en el mercado equivale a más demanda de gas natural y líquidos del Pérmico. Wells Fargo anticipa un «cambio estructural» —léase precios más altos por más tiempo— y ha actualizado también a otros dos operadores de oleoductos. No es optimismo, es aritmética de guerra.
El club de los 91 dólares: barclays y truist se suman al corro
Barclays se quedó en la acera contraria: mantiene Equal Weight pero alza su objetivo hasta 91 dólares, el mismo número que fija Truist al iniciar cobertura con una recomendación de Hold. El mensaje es claro: ONEOK ya no es una apuesta temeraria, es una large-cap con activos en Bakken, Mid-Con, Haynesville y, tras la última adquisición, una huella creciente en el Pérmico.
La empresa controla 50 000 millones de dólares en infraestructura dedicada a recolección, fraccionamiento, transporte y almacenamiento de gas. Con un ratio de distribución que ronda el 9 %, el dividendo escupe billetes cada trimestre. El mercado lo sabe y, aún así, la acción cotiza apenas un 12 % por encima de mínimos anuales. La pregunta que carcome a los analistas: ¿cuánto margen deja ese hueco?

El riesvo que no se nombra: tarifas, política y ciclo de tipos
El escenario base de Wells Fargo asume exportaciones de GNL en pleno auge y un Congreso que no torpedeará incentivos fiscales al sector. Pero hay una línea en la letra pequeña: si la Reserva Federal mantiene los tipos altos más de lo previsto, el coste de los 14 000 millones de deuda de ONEOK se comerá parte del flujo. Y si Trump regresa a la Casa Blanca, las tarifas a la importación de tubos chinos podrían encarecer los proyectos de expansión. Lo que hoy es ventaja puede volverse lastre.
El consenso apunta a un free cash flow de 2 700 millones en 2024, suficiente para cubrir el dividendo y reducir deuda, pero no para grandes fogonazos de crecimiento. El refinanciamiento de bonitos a 4,65 % vence en 2027. Entre tanto, los traders ya han puesto el stop en 83 dólares: si rompe al alza, el siguiente techo técnico está en 105. Si falla, la corrección será rápida y sin aviso.
El resumen de la jugada: ONEOK ofrece un dividendo jugoso y una exposición directa al shock de oferta que un conflicto en el Golfo Pérsico desataría. Pero el precio ya descontó buena parte del optimismo. Quedan 9 dólares de potencial hasta el objetivo más alcista y varios escollos políticos en el camino. El que entre ahora apuesta a que la guerra —o el rumor de guerra— se alargue más que la inflación.