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Xlp pulveriza a rsps: la guerra oculta de los etf de consumo básico

En el ring de los ETFs de consumo básico, el gigante XLP acaba de propinar un derechazo que deja a su rival, RSPS, tambaleándose. El State Street Consumer Staples Select Sector SPDR ha entregado un 19,8 % de rentabilidad acumulada en cinco años, mientras que el Invesco S&P 500 Equal Weight Consumer Staples apenas alcanza el –6,9 %. La distancia es tan brutal que mil dólares invertidos en 2021 hoy valen 1.198 en el primero y solo 931 en el segundo. La lección: en defensivos, también hay ganadores y perdedores.

La trampa del peso igual: más caro y menos rentable

RSPS prometía democratizar el sector: cada papel —dese Tyson Foods hasta Brown-Forman— pesa lo mismo, unos 3 %. Así se evita que Walmart o Procter & Gamble manden. Pero esa “prudencia” se traduce en una beta de 0,83 frente al 0,76 de XLP y, lo peor, en un gasto anual del 0,40 % frente al 0,08 % del campeón de State Street. El 0,32 % de diferencia parece minúsculo hasta que se capitaliza: en diez años, solo por comisión, RSPS le habría sorbido al inversor 320 dólares por cada 10.000 invertidos.

El daño no acaba ahí. El reparto equitativo obliga a mantener posiciones en firmas de crecimiento más lento o con balances más endeudados. Cuando los grandes —Costco, Walmart, Coca-Cola— arrastran al sector, XLP los tiene sobrepresentados: 12 %, 10 % y 7 %, respectivamente. Resultado: el drawdown máximo de XLP en el quinquenio fue del –16,32 %; el de RSPS, del –18,61 %. Dos puntitos que, en una corrección, se sienten como una losa.

El dividendo que no compensa

El dividendo que no compensa

El único consuelo de RSPS es su yield del 2,5 %, apenas un puntito por encima del 2,4 % de XLP. Pero ese 0,1 % extra no cubre ni la mitad del diferencial de comisiones. Además, el AUM de 284 millones de dólares de RSPS frente a los 17.600 millones de XLP se traduce en menor liquidez y un bid-ask spread que resta otros 2-3 puntos base a la operación. El “dividendo superior” se evapora antes de tocar el bolsillo.

La conclusión es casi bélica: si quieres cobertura defensiva con el menor coste y la máxima eficiencia, XLP es tu escudo. RSPS solo merece la pena para quienes odian con pasión la concentración en mega-caps y están dispuestos a pagar un peaje permanente por esa rareza. La aritmética, sin embargo, no perdona: llevas cinco años pagando más para perder más. Y en el mundo de los ETFs, esa ecuación es sinónimo de derrota.