Abbott laboratories: un refugio seguro ante la incertidumbre y un dividend king a considerar
El pánico en Bolsa suele llevar a los inversores a terrenos más seguros. Ahora, esa huida a la seguridad se manifiesta en inversiones conservadoras como los bonos del Tesoro, pero también en acciones de empresas sólidas y con historial de dividendos, como las blue chips.
¿Por qué las acciones de dividendos son un antídoto en tiempos turbulentos?
Hay dos razones principales. En primer lugar, esos dividendos regulares, aunque modestos, ofrecen un flujo de ingresos constante incluso cuando el mercado se estanca o, peor aún, registra pérdidas. En segundo lugar, estas empresas suelen contar con décadas de trayectoria en el aumento sostenido de sus pagos, un patrón que históricamente ha resultado en un crecimiento gradual de sus acciones a lo largo del tiempo.
En medio de esta volatilidad, Abbott Laboratories destaca como una opción a tener en cuenta. Esta compañía, con sede en Illinois y líder en dispositivos médicos y diagnósticos, también es el productor de marcas reconocidas como Similac y Ensure. Su posición en el sector sanitario la convierte en una empresa defensiva, capaz de resistir mejor las crisis económicas.
Abbott Laboratories (NYSE: ABT): Un análisis en detalle

Un dividend king con un precio atractivo
Abbott ha alcanzado el estatus de ‘Dividend King’, manteniendo un aumento trimestral de su dividendo durante 55 años consecutivos. Actualmente, ofrece un rendimiento anual de alrededor del 2.8%, un porcentaje moderado pero que podría crecer en el largo plazo. Este incremento histórico, con una media anual de un 9.4% en la última década, sugiere un potencial de crecimiento futuro. Su ratio de payout, situado en un 41.6%, se considera muy saludable, indicando que la empresa tiene margen para seguir invirtiendo en el negocio y, al mismo tiempo, recompensando a sus accionistas.
Pero, ¿por qué ha bajado el precio de la acción si es un 'safe haven'? La respuesta reside en la reciente adquisición de Exact Sciences, una operación de 21.000 millones de dólares cerrada en marzo. Aunque Abbott ha reconocido que la transacción tendrá un impacto inmediato en sus beneficios, a largo plazo, la incorporación de Exact Sciences, con sus productos como Cologuard y Cancerguard, le posiciona como un actor clave en el diagnóstico del cáncer. La empresa está considerando la posibilidad de desinvertir en áreas menos rentables, como sus productos nutricionales, lo que podría impulsar el crecimiento y, por ende, el dividendo.
El precio de Abbott se negocia a 16.5 veces sus ganancias esperadas, inferior a la media del sector sanitario, que se sitúa en torno a los 20. Esto representa una oportunidad de compra interesante, especialmente si la volatilidad en el mercado aumenta. Invertir en Abbott, en definitiva, podría ser una estrategia inteligente para proteger el capital y, a largo plazo, obtener beneficios.
