Acm research desembolsa 117 m€ en shanghai y wall street se frota las manos
La filial china de ACM Research acaba de anunciar un dividendo exprés de 6,23 yuanes por cada 10 acciones. La cuenta: unos 117 millones de euros que saldrán de la caja de Shanghai y que, casualmente, no tocarán el bolsillo de los accionistas del NASDAQ.

Craig-hallum eleva el precio objetivo al mismo tiempo que la matriz no reparte ni un céntimo
La jugada es tan descarada que hasta Craig-Hallum ha subido su objetivo de 36 a 67 dólares. ¿El motivo? La firma cree que la caída del 30 % tras el pinchazo de márgenes en el cuarto trimestre es una ganga. La contradicción roza la comedia: premian con más valor una compañía que reparte beneficios… pero solo en China.
El reparto, aprobado por el consejo de la filial, aún necesita el visto bueno de la junta general de 2026. Mientras tanto, la matriz estadounidense mantiene su política de cero dividendos. El mensaje es claro: el dinero se genera en Asia y se queda en Asia; los inversores de Nueva York pueden seguir esperando.
La empresa facturará un 25 % más en 2026, según sus previsiones. Nuevos equipos de encapsulado para wafers y cuota de mercado arrebatada a los japoneses prometen impulsar las ventas. Pero la pregunta que quema es si ese crecimiento acabará traduciéndose en retorno para quienes compran el ADR. Hasta ahora, la respuesta es un silencio de ecos.
ACM Research se ha convertido en el caso de estudio perfecto sobre cómo deslocalizar beneficios sin deslocalizar accionistas. Mientras Shanghai celebra su reparto récord, en el NASDAQ solo queda el eco de un upgrade que nadie sabe si podrá cobrar.
