Adiós a la oficina: la ia amenaza el empleo de cuello blanco, ¿la solución está en el soldador?
El futuro laboral ha dado un giro inesperado. Chris Power, CEO de Hadrian, ha lanzado una advertencia contundente: la era dorada de los trabajos de oficina, el bastión del conocimiento, está llegando a su fin a manos de la inteligencia artificial. En su lugar, un sector olvidado resurge con fuerza: el trabajo manual, el de los oficios, que parece destinado a una demanda sin precedentes.
La automatización acecha las oficinas
Power, en declaraciones recientes durante el Hill and Valley Forum, no se anda con rodeos: “Todos los empleos de cuello blanco van a ser automatizados”. Una predicción que se suma a las de figuras como Mustafa Suleyman y Dario Amodei, quienes anticipan que muchos profesionales podrían verse desplazados en tan solo 18 meses. Hadrian, la empresa de Power, se dedica a automatizar fábricas para que trabajadores sin especialización puedan incursionar en la manufactura compleja, un claro indicio de la dirección que está tomando el mercado.
Pero no todo son malas noticias. La explosión de la infraestructura de IA está generando una demanda insaciable de profesionales de oficios, como electricistas. La ironía es palpable: mientras la inteligencia artificial desplaza a los trabajadores del conocimiento, la necesidad de habilidades manuales se dispara, abriendo una brecha inesperada.
Power, con una mezcla de pragmatismo y urgencia, ha lanzado una recomendación directa: “Dile a tus hijos que dejen la universidad y vayan a obtener un certificado de soldadura. El país los necesita”. Una declaración que, aunque radical, pone de relieve la creciente importancia de los oficios en la economía estadounidense.

¿Soldadores a $81.000 anuales? la realidad es más compleja
Aunque la idea de una “hiperinflación” salarial en los oficios suena prometedora, la realidad es un poco más matizada. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, el salario medio de un soldador en 2024 rondaba los $51,000, inferior al salario medio de todos los trabajadores del país ($60,000). La proyección de crecimiento del empleo para soldadores, un 2% hasta 2034, también se sitúa por debajo del promedio general.
Sin embargo, hay excepciones que confirman la regla. La construcción de centros de datos impulsada por la IA está generando una demanda desmesurada de electricistas, con un crecimiento proyectado del 9% hasta 2034. Los sueldos se ajustan a la oferta: los trabajadores de la construcción en estos centros de datos perciben un salario medio anual de alrededor de $81,100, una cifra que llama la atención.
La escasez de mano de obra no se limita a la construcción de centros de datos. Hay una demanda insaciable de 250,000 constructores navales en Estados Unidos, lo que demuestra que la necesidad de habilidades manuales es un fenómeno extendido.
Pero aquí está el giro: A pesar de su discurso a favor de los oficios, Power reveló que su propia empresa ha comenzado a automatizar tareas de soldadura en sus contratos con la Marina de los Estados Unidos. Un ejemplo de que la automatización, incluso en aquellos sectores que se presume resistentes, se abre paso.
Power, con un dejo de humor, ve una oportunidad de negocio más allá de la manufactura: “Una de las mayores oportunidades para el capital privado, aparte de la inversión público-privada con el Departamento de Defensa, es construir restaurantes Chick-fil-A y bares alrededor de todas nuestras fábricas. Necesitamos comer para trabajar más duro por el país”.
La ironía final reside en que, a pesar de la promesa de una revolución en el mercado laboral, la automatización, que se supone que eliminará empleos, también está creando nuevas necesidades. Y, mientras tanto, la pregunta persiste: ¿podrán los oficios llenar el vacío que deja la inteligencia artificial en el mercado laboral?