Amazon acecha globalstar: ¿movimiento estratégico o error de cálculo?
La especulación sobre una posible adquisición de Globalstar por parte de amazon ha sacudido el mercado bursátil. La gigante del comercio electrónico estaría considerando una oferta de 8.800 millones de dólares por el fabricante de satélites, una cifra que levanta interrogantes sobre la viabilidad de la operación y su impacto real en las acciones de amazon.
La ambición de amazon en el espacio: desafiando a spacex
amazon, impulsada por su división amazon Leo (anteriormente conocida como Project Kuiper), busca consolidarse en el prometedor, aunque todavía incipiente, mercado de la conectividad a través de satélites de órbita terrestre baja (LEO). Su objetivo es claro: rivalizar con el dominio de SpaceX en este campo, ofreciendo acceso a internet en áreas rurales y remotas donde la infraestructura terrestre es limitada. amazon Leo ya ha desplegado 180 satélites y planea lanzar una constelación de más de 3.200, un proyecto que requiere inversiones masivas y una rápida expansión.
Si bien la adquisición de Globalstar no permitiría a Amazon alcanzar de inmediato a Starlink, que opera con más de 9.500 satélites y ya cuenta con nueve millones de usuarios, sí podría acelerar su entrada en el mercado y diversificar sus fuentes de ingresos más allá del comercio electrónico, la computación en la nube (AWS) y la publicidad digital.
Pero hay un detalle crucial: Globalstar, a pesar de tener 48 satélites en órbita y planes de lanzar otros 48, es una compañía que no ha logrado generar beneficios de forma consistente. En 2023, sus ingresos se situaron en 273 millones de dólares, y una valoración de 32 veces las ventas parece, cuanto menos, ambiciosa. Además, Apple, que posee el 20% de las acciones de Globalstar, podría exigir una prima considerable para aprobar la operación.

¿Un lastre para las acciones de amazon?
El mercado ha reaccionado con cautela a la noticia. Las acciones de Amazon, que ya habían caído un 8% este año debido a las fuertes inversiones en inteligencia artificial y la infraestructura de la nube, no parecen entusiasmadas con la idea de incorporar una empresa con un modelo de negocio incierto. La cifra habla por sí sola: una inversión de 8.800 millones en una compañía con ingresos de menos de 300 millones de dólares levanta serias dudas sobre el retorno de la inversión.
La clave del éxito de Amazon en este nuevo mercado dependerá de su capacidad para integrar la tecnología de Globalstar en su ecosistema existente, aprovechando las oportunidades que ofrece la expansión de AWS y el crecimiento del Internet de las Cosas (IoT). Sin embargo, el riesgo de diluir el valor de la empresa con una adquisición costosa y poco rentable es muy real. La decisión final de Amazon podría marcar la diferencia entre una jugada maestra de expansión o un error de cálculo estratégico.
La historia de Globalstar es la de una empresa que nunca logró cumplir sus promesas, a pesar de contar con tecnología pionera. Amazon, por su parte, se enfrenta al desafío de transformar una operación en rojo en una fuente de ingresos sostenible. El futuro dirá si esta apuesta por el espacio resulta rentable o si se convierte en una costosa lección aprendida.
