Amazon busca 'justificaciones' en los repartidores: ¿una tapadera legal?
Amazon, el gigante del comercio electrónico, está apostando por una estrategia audaz y, francamente, desconcertante: ofrecer 1.000 dólares a sus repartidores por compartir sus motivaciones para seguir en el trabajo. No se trata de una iniciativa de reconocimiento, sino de un intento, según algunos, de manipular la narrativa en torno a su modelo de última milla.
Una ‘my why’ con sabor a presión
La empresa, a través de sus repartidores contratados –los llamados ‘Delivery Service Partners’ (DSP)–, les ha enviado mensajes instando a “contarnos qué te impulsa”. Se pide describir su trayectoria, lo que les motiva a llevar sonrisas a los clientes o cómo este rol les ayuda a alcanzar sus objetivos personales. Un ejercicio de ‘brand building’ que, según Jerome Sloss, un activista sindicalista en Nueva York, resulta insultante.
“No nos reconocen como empleados, pero nos ofrecen 1.000 dólares para hablar sobre ‘entregar sonrisas’,” comenta Sloss, quien lidera protestas contra el modelo DSP. “Es una clara señal de la presión que siente la compañía ante las crecientes demandas por las condiciones laborales de estos trabajadores.”

Conflictos legales en marcha
La iniciativa se produce en un contexto de creciente tensión legal. El Ayuntamiento de Nueva York está a punto de iniciar una audiencia sobre un proyecto de ley que obligaría a empresas como Amazon a contratar directamente a los repartidores de última milla. Paralelamente, un juez de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) en Los Ángeles está a punto de retomar un caso que acusa a Amazon de tratar a estos DSPs como empleados subordinados, negándose a negociar colectivamente con ellos. La empresa ha negado rotundamente cualquier irregularidad.
La ironía de la ‘apreciación’
Amazon argumenta que la ‘My Why’ es una extensión de sus programas existentes y que nunca ha pretendido utilizar las reflexiones de los trabajadores para contradecir legislación o procesos legales. Sin embargo, el gesto es, en el mejor de los casos, cuestionable. Los 100 ganadores recibirán 1.000 dólares y los 10 primeros, una experiencia VIP para ellos y un acompañante. Pero, ¿a qué precio? La oferta, según Sloss, es una forma de Amazon de ocultar la realidad de su modelo de negocio y de intentar desviar la atención de las crecientes denuncias sobre las duras condiciones de trabajo.
La situación es compleja. Amazon se enfrenta a un modelo de negocio que, aunque le ha permitido un crecimiento exponencial, ha sido criticado por su impacto en la precariedad laboral y la evasión fiscal. La ‘My Why’ no es una solución, sino un parche, una apuesta arriesgada por el control de la imagen corporativa en un momento crucial.
