negocios

Amc se ahoga en deuda pese a batir récords: la taquilla no alcanza para pagar intereses

AMC arrasa en butacas —$22,10 por espectador— pero el dinero se le escurre entre los dedos. La exhibidora acaba de anunciar sus mejores cifras de ingreso por cliente en toda su historia y, al mismo tiempo, cotiza a $0,98, a tiro de despenalización bursátil. La razón: un agujero de $4.000 millones de deuda que devora hasta el último centavo de taquilla.

El estreno que despertó a wallstreetbets

“Project Hail Mary” pulverizó el fin de semana de apertura de 2025 y catapultó el sentimiento de Reddit del 18 al 88 en tres semanas. El post titulado “YOLO my life savings” acumula más de mil upvotes y centenares de comentarios que repiten el mantra: “Los shorts están quemados”. Poco importa que la acción siga cayendo: la apuesta es que la cartelera de 2026 —con Spider-Man: Brand New Day y el doblete Avengers: Doomsday + Dune: Part Three en diciembre— empujará a la compañía al beneficio neto por primera vez desde la pandemia.

La operación tiene un punto de ironía trágica. AMC acaba de refinanciarse para dejar el cupón de Odeon en 10,50 %, dos puntos menos que el 12,75 % anterior, pero sigue pagando $142 millones de intereses cadatrimestre. Con un margen operativo de apenas $100.000 en el cuarto trimestre, la operación de sala se convierte en un mero apéndice del banco. El free cash flow anual fue negativo en $366 millones pese a ingresar $4.850 millones. La taquilla crece, la cuenta se vacía.

El truco contable que no convence a la calle

El truco contable que no convence a la calle

La gerencia presume de “patrimonio negativo” por $1.895 millones: técnicamente, la empresa vale menos que cero. El mercado lo sabe y castiga: el título ha perdido tres cuartas partes desde los $4,01 de mayo pasado. La salida de bolsa es, cuanto más, cuestión de meses si no se revierte la sangría. El ATM de $150 millones lanzado en enero solo sirve para comprar tiempo: cada acción nueva es un clavo más en el ataúd de la dilución.

El consumidor, además, no colabora. El índice de confianza de la Universidad de Michigan se hunde en mínimos de ciclo (56,6 puntos) y el cine sigue siendo el primer gasto que se recorta cuando la cartera aprieta. AMC puede batir récords de palomitas, pero si la butaca de al lado está vacía, la ecuación no cierra.

La apuesta de Reddit se resume en una frase: “La cartelera 2026 será tan grande que forzará la cobertura de los cortos”. La realidad es que, aunque Spider-Man y Avengers arrasen, los flujos proyectados apenas cubrirían los cupones hasta 2027. La compañía lo admite en sus propios informes: si los ingresos fallan, el riesgo de reestructuración es “altamente significativo”. La bola de nieve crece cada día que pasa: cuanto más taquilla, más se agrava la deuda; cuanto más deuda, más se necesita taquilla.

El resumen es brutal: AMC ha convertido el cine en un negocio de rentabilidad negativa. La butaca deja $22, pero el banco reclama $30. Y la diferencia se paga con más préstamo. La película termina cuando el crédito se acaba; el final, por ahora, no tiene distribuidor que lo quiera estrenar.