Ariel global fund dispara un 23,3 % en 2025 y apunta ahora a first solar
Un año bursátil que muchos quisieron olvidar, Ariel Global Fund lo convirtió en su particular exhibición: +23,3 % de rentabilidad en 2025, dejando atrás al MSCI ACWI y al MSCI ACWI Value. El último trimestre fue más modesto —+2,88 % frente al +3,66 % del índice de valor—, pero el fondo ya miraba 2026. La clave: selección de títulos y una apuesta concentrada en compañías con caja fuerte y márgenes que aguantan el tipo.
First solar se convierte en la carta ganadora del cuarto trimestre
Entre las posiciones que más pesaron en la carta a los inversores destaca First Solar. La fabricante de módulos fotovoltaicos anunció una nueva planta de ensamblaje de 3,7 GW en territorio estadounidense, operativa para finales de 2026. El truco: traer el último paso del proceso desde Asia reduce aranceles y activa créditos fiscales domésticos. Ariel calcula que el pay-back será inferior a doce meses, una cifra que en la industria solar suena a gol de media cancha.
El efecto inmediato fue una oleada de cancelaciones de pedidos que, leída con lupa, encubre un fenómeno alcista: los clientes rechazan contratos firmados a precios más bajos esperando recomprar más caro. Ariel cree que el mercado utility-scale en EE. UU. se tensará y First Solar recuperará volumen con márgenes superiores. La acción cerró el 30 de marzo en 184,70 dólares, lejos del techo anual de 285,99, pero con una capitalización de 19.820 millones que deja espacio para recorrer.

El fondo detecta un terreno abonado fuera de las mega-caps
Mientras la renta variable global se sostiene sobre inflación menguante y políticas monetarias más laxas, Ariel ve un mapa distinto: dispersión creciente y liderazgo que empieza a escapar de los gigantes tecnológicos de Wall Street. Europa y Japón mejoran sus fundamentals; China completa un rebote anual que muchos daban por imposible. El mensaje a los accionistas es tajante: esto es el momento del stock-picking, no de los ETFs abrazafarolas.
El equipo de Chicago ya ha cargado los dardos: balance fuerte, beneficios recurrentes y drivers estructurales de largo plazo. El resto, dicen, es ruido de pasillo. Con 79 fondos de cobertura apilando First Solar al cierre del cuarto trimestre —doce más que en septiembre—, la apuesta de Ariel no parece un capricho aislado. Es la confirmación de que, cuando los vientos cambian, los que lleaban velas bien cosidas zarpan primero.