Ariel sacude wall street: sus fondos pegan un +23,3% en 2025 y apuestan por hpe pese al escepticismo

El fondo Global de Ariel Investments cerró 2025 con un rendimiento del 23,3%, dejando atrás al MSCI ACWI y al MSCI ACWI Value, aunque en el cuarto trimestre se quedó a medio paso de los índices. La firma aprovechó el tirón de la inflación moderada y la mejora de beneficios corporativos para recargar en tecnología financiera y compañías de redes que otros gestores ignoraban.

El truco estuvo en la selección de acciones. Bancos con balance saneado y proveedores de servidores empujaron la rentabilidad, mientras que la parte de consumo discrecional y salud se quedó rezagada. El equipo de Chicago no se inmutó: vendió los títulos lastre y metió el dinero en empresas que, a su juicio, ofrecen flujo de caja visible y revalorización potencial cuando la dispersión de mercado se amplíe.

La apuesta que nadie esperaba: hewlett packard enterprise

En la cesta de novedades destaca la entrada por la puerta grande de Hewlett Packard Enterprise (HPE). La compañía paga por la duda: acaba de tragar Juniper Networks, una operación que le da músculo en redes de altos márgenes, pero que deja cicatrices en la cuenta de resultados. El mercado castigó la incertidumbre y el título languideció entre 11,97 y 26,44 dólares en los últimos doce meses, cerrando marzo en 22,61 dólares.

Ariel lo interpreta como regalo. Sus analistas ven próximos lanzamientos de servidores, demanda de infraestructura para IA y data centers que crean a un ritmo frenético. La presencia de un activista en el accionariado añade presión para que la dirección cumpla. El mensaje a los inversores es claro: el momento es ahora, antes de que los flujos pasen de la sospecha a la euforia.

¿Por qué importa este gestor hoy?

¿Por qué importa este gestor hoy?

Porque cuando la Reserva Federal se plantea recortar y Europa enciende la inversión pública, los gestores que han pescado en caladeros de valor antes del rebote marcan la diferencia. Ariel lleva décadas haciéndolo, y 2025 demuestra que no ha perdido olfato. La clave: no compran historias, compran balances. Y en HPE ven uno barato, con ciclo de renovación a punto de estallar.

La firma no teme que los megacaps tecnológicos sigan copando titulares. Cree que la rentabilidad se repartirá y que los nombres medianos —los que nunca salen en portada— absorberán la siguiente ola de liquidez. Para los que se quejan de que el mercado está caro, Ariel responde con números redondos: su fondo global ha doblado al índice en cinco años. El resto es ruido.

El mensaje es contundente: la dispersión vuelve y los activistas acechan. Si la recuperación de HPE falla, la pérdida será limitada. Si acierta, la ganancia será desproporcionada. Ariel ya ha apostado. El reloj corre para el resto.