Asml en la cuerda floja: ee.uu. amenaza con frenar su negocio en china
Las acciones de asml
, el gigante holandés de equipos para la fabricación de chips, sufrieron un duro revés en Ámsterdam tras la propuesta de una ley estadounidense que podría restringir severamente sus ventas y servicios a China. Un golpe que, de materializarse, podría alterar el panorama de la industria semiconductora a nivel mundial y agravar la ya precaria situación de suministro de chips.La sombra de la regulación estadounidense
La propuesta legislativa, aún en proceso de aprobación, busca impedir que empresas estadounidenses, directa o indirectamente, contribuyan a la producción de chips avanzados en China. Esto implica que, si la ley es aprobada y las autoridades holandesas la implementan – como se espera – asml se vería obligada a cesar la venta y el mantenimiento de sus equipos de litografía DUV inmersión a clientes chinos. Un mercado que, según sus propias previsiones, representará un 20% de sus ingresos para 2026.
Si bien ASML ya opera bajo ciertas restricciones, esta nueva normativa marcaría la primera limitación significativa desde septiembre de 2024. Los analistas de Citi han calificado la situación como “negativa”, y las acciones de la empresa llegaron a desplomarse un 4,7% antes de estabilizarse en una caída del 4,1%, situándose en 1.114 euros en la bolsa de Ámsterdam.

Impacto económico: ¿un porcentaje o una catástrofe?
Las estimaciones sobre el impacto financiero varían considerablemente. Michael Roeg, de Degroof Petercam, sugiere que la pérdida podría representar un “único dígito” en términos de porcentaje de ventas. Sin embargo, Sandeep Deshpande, de JPMorgan, advierte de una reducción potencial del 10% en los beneficios por acción (EPS) de ASML. Lo que sí parece claro es que, según Deshpande, la demanda de chips en otras regiones se dispararía, aunque no sería suficiente para compensar la pérdida de ingresos en China.
Pero hay un detalle que agrava aún más el panorama: Deshpande señala que las restricciones podrían exacerbar la escasez de chips que ya afecta a múltiples mercados. La capacidad de producción, ya saturada, se vería aún más comprometida, lo que podría disparar los precios y retrasar la entrega de productos en diversas industrias.
La propia ASML se ha negado a hacer comentarios, mientras que el gobierno holandés ha declinado opinar sobre una propuesta legislativa estadounidense. El silencio, en este caso, no presagia nada bueno. La incertidumbre reina, y el sector tecnológico observa con atención el desarrollo de esta situación, que podría tener consecuencias de gran alcance.
Un juego de poder geopolítico
En el fondo, este conflicto no es solo económico, sino también geopolítico. Estados Unidos busca frenar el avance tecnológico de China, especialmente en el ámbito de los semiconductores, considerados estratégicos para la seguridad nacional. ASML, como proveedor dominante de equipos esenciales para la fabricación de chips, se encuentra en el epicentro de esta batalla. La pregunta ahora es si Holanda, aliada tradicional de EE.UU., cederá a la presión y pondrá en riesgo su propia industria tecnológica y su relación comercial con China.
La cifra habla por sí sola: un 20% de los ingresos de ASML en juego. Y con la escasez de chips ya afectando a la economía global, esta restricción podría ser el catalizador de una crisis aún mayor.