Bernaley pone en venta a qualcomm: la fiebre ai deja a los 'no nvidia' en la cuneta
La banca deja a Qualcomm tirado en la carretera del AI. Bernstein pasó de 'comprar' a 'aguanta' y recortó el precio objetivo del fabricante de chips móviles tras constatar que el negocio de teléfonos inteligentes se desinfla y la memoria se encarece. El mensaje es brutal: si quieres exponerte al boom de la inteligencia artificial, apuesta por los ganadores reales, no por los rezagados.
Qualcomm se queda sin asiento en el tren de la ia
La firma estima que los ingresos por smartphones caerán otro 8% este año y que los precios de la memoria DRAM sumarán 1.300 millones de dólares de coste adicional. Aunque el valor bursátil de Qualcomm luce barato (12 veces ganancias 2026), la ganancia por acción podría estancarse en 9 dólares si los OEM no trasladan esos costes a los consumidores. Traducción: el potencial alcista está ahora mismo bloqueado.
El analista Stacy Rasgon no se anda con eufemismos: 'Invertir en Qualcomm hoy es apostar contra el reloj. La compañía domina el módem 5G, pero ese mercado madura mientras el dinero fluye a los data centers'. Y pone números: el 62% del capítulo de ingresos de Nvidia ya proviene de centros de procesamiento masivo; Qualcomm apenas roza el 5% en ventas 'no móviles'.

Nvidia arrasa la mesa: 75% de margen y 1 billón de dólares en el telescopio
El rey Midas de la IA volvió a demostrar por qué se le teme. Su data center facturó 62.300 millones en el último ejercicio, un 75% más. El margen bruto se disparó al 75% y la cuenta de resultados dejó un beneficio neto de 42.960 millones, casi el doble que el año previo. Aún así, la acción se cambia a 22 veces ganancias 2027, barata si se cree en los 369.000 millones de ingresos que proyectan los analistas.
Blackwell y la futura plataforma Vera Rubin sellan el ciclo: cada chip cuesta entre 30.000 y 40.000 dólares y los grandes cloud (Amazon, Microsoft, Google) compran miles de unidades de golpe. Jensen Huang lo resume en una frase que ya forma parte del folclore Wall Street: 'Estamos ante una curva de demanda que parece vertical'.

Amazon pone 200.000 millones para no perder el tren
Mientras tanto, el gigante del e-commerce confirmó que invertirá ese dinero en 2026 para duplicar su red de data centers y custom chips (Graviton y Trainium). AWS ya aporta el 40% del beneficio operativo total pese a representar solo el 17% de las ventas. La división cloud creció un 24% interanual y la facturación anual de 142.000 millones deja claro que la inteligencia artificial se alquila por suscripción, no se compra.
El precio de la acción, no obstante, se tambalea: -10% en lo que va de año. Los fondos temen la erosión del cash flow libre, que bajó a 11.200 millones. Pero la dirección lo tiene claro: 'Prefemos margen en 2028 a cash flow en 2025'. Los 7,78 dólares por acción que espera el consenso para 2026 implican un PER de 26, razonable si la nube sigue creciendo al 20%.
La moraleja del relato es tan vieja como la bolsa: en las revoluciones tecnológicas sobran los réplicas y faltan los monopolios. Qualcomm puede recuperarse, pero mientras tanto el dinero ya eligo bando: Nvidia para hardware, Amazon para servicios. El resto se arriesga a quedarse mirando desde el andén cómo parte el último tren de la IA.
