Caída libre en el espacio: geopolítica golpea a ast spacemobile y rocket lab
El optimismo espacial se desinfló este jueves, con las acciones de AST SpaceMobile (ASTS) y Rocket Lab USA (RKLB) desplomándose un 6% en la apertura del mercado. La preocupación por el conflicto en Irán y la aversión al riesgo pre-festivo han sacudido a los inversores, obligándolos a abandonar activos de alto crecimiento como las empresas aeroespaciales.
La sombra de oriente medio y el silencio del fin de semana
La corrección, que extiende las pérdidas semanales, no es una sorpresa. Los temores sobre una escalada del conflicto en Oriente Medio siempre actúan como un catalizador para la venta de activos considerados especulativos. Pero hay otro factor en juego: la inminente pausa bursátil de Good Friday. Los inversores, reacios a mantener posiciones de alto beta durante un puente de tres días, prefieren liquidar antes del cierre de hoy.
Si bien las noticias específicas de las empresas no han sido negativas, la macroeconomía ha tomado el control. La incertidumbre geopolítica, sumada a la estrategia pre-festivo de reducir riesgos, ha creado un entorno adverso para el sector espacial, especialmente para compañías con largos plazos de rentabilidad y altos costos operativos.

Ast spacemobile: el azul de las comunicaciones directas
AST SpaceMobile está avanzando en su ambicioso programa BlueBird, con el objetivo de tener entre 45 y 60 satélites en órbita para finales de 2026. El despliegue de BlueBird 6 ya está completo, y BlueBird 7 espera el lanzamiento desde Cabo Cañaveral. La compañía reportó ingresos trimestrales de $54.3 millones, superando las estimaciones y registrando un crecimiento YoY del 2.731%. La solidez financiera es innegable: más de $3.9 mil millones en liquidez pro forma, $1.2 mil millones en compromisos contractuales y un adelanto de $175 millones de STC Group. No obstante, la volatilidad actual ha eclipsado estos logros.
Rocket lab: expansión y contratos, pero con riesgos
Rocket Lab, por su parte, ha completado la adquisición de Mynaric, ampliando sus capacidades de comunicaciones ópticas. Los ingresos del cuarto trimestre aumentaron un 35.7% YoY, alcanzando los $179.7 millones, con un backlog de $1.85 mil millones, un incremento del 73% YoY. Sin embargo, la conversión constante de contratos en ingresos sigue siendo una preocupación clave, a pesar de la sólida cartera de pedidos.
La cifra habla por sí sola: en el último año, las acciones de ASTS han subido un 284.39% y las de RKLB, un 260.99%. Esta trayectoria ascendente no desaparece de la noche a la mañana, pero la hostilidad del entorno macro puede ponerla a prueba.
El sentimiento general hacia ASTS es aún alcista, con una puntuación de 62.45, mientras que RKLB registra un 65.51. Los inversores no han abandonado la nave, sino que están esperando un momento más propicio para volver a entrar. La clave ahora es observar si ambas compañías pueden sostener sus niveles actuales hasta el cierre de hoy. Un colapso podría indicar una corrección más profunda, mientras que una resistencia podría señalar un simple ajuste técnico.
En un contexto de incertidumbre global, la disciplina y la paciencia se convierten en las mejores herramientas para los inversores. El sector espacial tiene un futuro prometedor, pero el camino hacia la rentabilidad no está exento de obstáculos. Y a veces, la geopolítica lo complica todo.