Carnival se hunde en bolsa tras batir récords: el petróleo le roba 0,38 $ por acción
Carnval acaba de anunciar el mejor arranque de año de su historia y su acción se desploma un 4,45 %. La contradicción huele a fuel: el barril de Brent le ha recortado 370 millones de dólares de beneficio y los inversores han preferido vender antes que apostar a que el crudo baje.
La compañía cerró el primer trimestre fiscal con 6.170 millones de ingresos, 6,1 % más que hace doce meses, y un beneficio por acción de 0,20 $ que superó el 0,18 $ que esperaba el mercado. Los pasajeros pagaron más que nunca por día de crucero y las reservas de última hora se dispararon. Hasta la deuda, herencia del covid, empieza a sangrar menos: el gasto financiero bajó de 377 a 291 millones.
El petróleo quebranta la fiesta
Pero el Oriente Medio se ha encendido y con él el coste del combustible. Carnival no cubre el riesgo y cada 10 % de subida del Brent le resta 160 millones. La dirección ha rehecho toda la guía anual: el beneficio por acción pasa de 2,48 $ a 2,21 $ y el ebitda ajustado cae de 7.630 a 7.190 millones. La excusa oficial: 0,38 $ por título se los ha llevado el petróleo.
Los hedge funds no han esperado a comprobar si el estrecho de Ormuz se cierra o si el barril vuelve a 80 $. Han pulsado sell y han arrastrado el título hasta 23,67 $, nivel que deja la acción en solo 11 veces beneficios previstos para 2025.
La jugada a largo plazo tiene otro guión. Carnival ha presentado el plan PROPEL: ROIC por encima del 16 %, crecimiento del beneficio ajustado superior al 50 % desde 2025 y devolución a los accionistas de más del 40 % del cash flow, unos 14.000 millones, antes de 2029. La flota se renovará en el Caribe y Alaska, con escalas más rentables y menos dependencia de agencias externas.

¿Quién se queda con el billete?
El mercado está jugando al póker con dos cartas boca arriba: una demanda récord y un coste variable que puede dispararse si la guerra se alarga. Mientras tanto, el pasaje sigue reservando cruceros como si el mundo fuera a terminar en un todo incluido. Josh Weinstein, consejero delegado, lo resume con una frase que suena a epitafio: «Hemos capeado el 11-S, la crisis financiera, la Primavera Árabe, el covid y Ucrania. Salimos más fuertes».
La ironía es dura: el mismo día que anuncian cifras históricas, el valor se deja casi cinco dólares desde los máximos anuales. El que compre ahora apuesta a que el petróleo se tranquiliza antes de que los barcos agoten el combustible. Si falla, el dividendo del 0,59 % le sabrá a fuel.
