Cava dispara 74 nuevas aperturas en 2026 y wall street ya fija el próximo objetivo: $95 por acción
El Mediterráneo se mete en la olla de Wall Street. CAVA Group planea abrir entre 74 y 76 restaurantes en 2026, su mayor expansión anual desde que cotiza, y los analistas han respondido subiendo el listón: Bank of America fija el precio más agresivo del mercado, 95 dólares, lo que deja un 13 % de espacio de subida desde los niveles actuales.
La apuesta llega justo cuando el crudo repunta y el coste del aceite de oliva –base de la cocina de la cadena– toca máximos de dos años. Sara Senatore, analista de BofA, reiteró su objetivo el 11 de marzo, convencida de que el volumen compensará el margen. Dos días después, John Ivankoe en J.P. Morgan mantuvo su recomendación de compra, aunque rebajó el blanco a 80 dólares, reconociendo que la inflación puede lastrar resultados durante al menos dos trimestres.
El salmón que estrecha el margen
La novedad que nadie esperaba: CAVA estrenará su primer plato de mar, salmón glaseado con granada, a finales del primer trimestre. El anuncio suena a menu premium, pero en la sala de máquinas es sinónimo de mayor rotura de stock y desperdicio. La compañía ya advirtió que la introducción del pescado «presionará los márgenes en el corto plazo». Traducción: menos EBITDA por cada dólar vendido hasta que la escala lo absorba.
Los inversores lo saben y aún así siguen entrando. El valor se ha revalorizado un 42 % desde que presentó resultados el 24 de febrero, cuando reveló que same-store sales crecieron un 8,4 % y que la factura por commodities se comió 220 puntos básicos de margen. La dirección descartó subidas de precio en carta, al menos de momento, apuesta al crecimiento de unidades como válvula de escape.

La guerra de los objetivos
Wall Street ha dividido su opinión en dos frentes. El toro más fuide, Senatore, ve en CAVA un caso de penetración nacional apenas en el 40 % de su potencial, similar al sprint que Chipotle dio entre 2012 y 2017. El oso moderado, Ivankoe, recuerda que el múltiplo EV/EBITDA de 28× desconta un flawless execution difícil de repetir con costes energéticos al alza.
La clave está en el cash. La cadena terminó 2025 con 485 millones de dólares en caja y sin deuda, suficiente para financiar la capex de 48 millones que exige cada nuevo local. Si abre 75 tiendas y mantiene el payback de 2,3 años, el flujo operativo debería doblarse en tres ejercicios. El mercado ya cotiza esa hipótesis; ahora exige que las tripas de los números lo ratifiquen.
CAVA no es una stock de moda, es una apuesta de fondo a que la dioria y la tahini pueden sostener un modelo de 1.000 locales en EE.UU. antes de 2030. La próxima citación será el 26 de mayo, cuando publique el tráfico de abril. Si el salmón engancha y el margen no sangra, el 95 dólares de Senatore dejará de parecer una excentricidad y pasará a ser la antesala de los tres dígitos.
