Cencora compra 1.100 millones de retina y reafirma que ganará más de 17 $ por acción en 2026

Cencora acaba de cerrar el grifo de la duda: compra la división de retina de EyeSouth por 1.100 millones de dólares y, al mismo tiempo, repite sin parpadear que en 2026 ganará entre 17,45 y 17,75 dólares por acción. La operación convierte a la antigua AmerisourceBergen en dueña de la mayor red de oftalmólogos comunitarios de Estados Unidos y deja a los inversores que se mueven por Robinhood con una certeza contable que casi suena a desafío: la compañía no solo crece, crece con fecha y precio.

La retina como negocio recurrente

EyeSouth aporta 90 clínicas de retina repartidas por el sur del país, unos centros que facturan servicios de alto valor asegurador y que ahora pasan a formar parte de Retina Consultants of America, la plataforma de gestión que Cencora ya controlaba. El mensaje es claro: la red sirve para repetir ingresos, no para vender una sola vez un lote de medicamentos. Cada visita, cada inyección de anti-VEGF, cada cirugía de desprendimiento se convierte en flujo predecible dentro del gigante de distribución farmacéutica.

La operación se financiará con deuda disponible y se espera que añera a los resultados antes de que termine el año fiscal 2025. O, dicho de otra forma: la amortización empezará a verse en los informes que presente la compañía este mismo otoño. Lo que nadie cuenta es que el precio pagado, 1.100 millones, representa aproximadamente 11 veces el EBITDA anual de la división que se traga, un múltiple que el mercado suele reservar para tecnología, no para clínicas oculares.

Cfo en retirada, guía intacta

Cfo en retirada, guía intacta

James F. Cleary, el hombre que ha llevado las cuentas desde 2018, anunció que se jubila el 30 de junio de 2026. La empresa ha contratado a un headhunter para encontrar sucesor y le ha pedido que se quede de asesor hasta diciembre de ese año. La jugada contable es tan limpia que la propia Cencora ha revalidado sus previsiones de beneficio por acción para 2026 sin tocar una coma. El mercado odia el vacío de liderazgo, pero odia todavía más que una compañía baje guía; aquí no hay ni sombra de recorte.

El resultado: el título, que ya ha repuntado un 12 % en lo que va de año, cotiza a 13,5 veces sus ganancias proyectadas, justo por debajo del promedio del S&P 500. Para los que operan desde la app de Robinhood, el argumento es sencillo: una empresa que distribuye el 40 % de los medicamentos de EE. UU., que ahora factura también por consulta médica y que se compromete a entregar 17 $ por acción en 2026 es una apuesta de bajo riesgo con recorrido de doble dígito.

La moraleja no admite florituras: Cencora no está comprando hospitales para ser hospitalaria; está comprando flujo de caja recurrente con la seguridad de que el envejecimiento de la población convierte la retina en un negocio que se infla año tras año. Mientras la Reserva Federal mime a los mercados con recortes, la deuda que emita la compañía para pagar la operación costará menos que el rendimiento que le saque a la red médica. Y eso, en el lenguaje de cualquier inversor, se llama apalanchar el tiempo.