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Clearbridge tropieza en la recta final: el error que encarece el megafreno de 2025

clearbridge Small Cap Growth se despidió de 2025 con el pie izquierdo: -370 puntos básicos frente al Russell 2000 Growth en el último trimestre. La jugada le costó la gloria de un año que, hasta septiembre, olía a champagne.

El fondo cargó demasiado las tintas en tecnológicos y se quedó fuera de la fiesta biotech que despeó el cuarto trimestre. Resultado: la rentabilidad anual se derrumbó de dos dígitos a un +8,4 % neto, apenas cuatro puntos por encima del benchmark. Lo que nadie cuenta es que el 62 % del castigo llegó en apenas tres sesiones tras los malos reportes de NeoPhotonics y Avita Medical.

El pararrayos se llama bloom energy

En medio del barullo, Bloom Energy se convirtió en el paraguas que protegió la cartera. La acción cerró en 133,52 dólares el 26 de marzo, un +557 % interanual que disimuló otras heridas. ClearBridge entró a los 19 dólares en 2023 y hoy controla 2,4 millones de títulos por un valor de mercado de 320 millones. El negocio de celdas de óxido sólido para centros de datos hambrientos de energía explica el sprint: la compañía cerró 2025 con 777 millones de ingresos, un +35,9 %, y guía 2026 por encima del billón.

Pero hay un detalle: los márgenes se comprimen. El Ebitda ajustado fue de 49 millones, apenas 6,3 % sobre ventas. La competencia de hidrógeno verde y los nuevos entrantes chinos aprietan. El múltiplo EV/ventas en 14× ya descuenta un mundo perfecto.

El fondo duplica apuestas y los hedge funds lo imitan

El fondo duplica apuestas y los hedge funds lo imitan

ClearBridge no solo se quedó: aumentó la apuesta. Pasó de 1,8 millones a 2,4 millones de acciones entre octubre y diciembre. La maniobra sedujo a los hedge funds: 88 fondos tenían BE en cartera a cierre de 2025, 24 más que en el trimestre previo. El flujo neto de instituciones superó los 1.100 millones en los últimos seis meses, según datos de Nasdaq.

La pregunta no es si Bloom Energy seguirá subiendo, sino si ClearBridge logrará que el resto de la carrera levante cabeza. Los small caps llevan tres años siendo el gato muerto de la fiesta: el Russell 2000 acumula -12 % desde 2023 mientras el S&P 500 se bebe el 47 %. La rotación, eso que los strategas prometen cada enero, se quedó en promesa.

La apuesta por 2026: inflación controlada y tipos en descenso

La apuesta por 2026: inflación controlada y tipos en descenso

El equipo de ClearBridge cree que la brecha se cerrará si la Fed entrega los tres recortes de tipos que descuenta el futuros de OIS. Su escenario: inflación PCE en 2,1 % y crecimiento global del 2,7 %. Bajo esa luz, los small caps cotizan a 13× ganancias frente a 21× de los large caps. El spread del 35 % es el más ancho desde 2001.

Mientras tanto, el fondo ya despidió a los rezagados: deshizo posiciones en 1-800-Flowers y Re/Max y cargó contra AeroVironment y Shockwave Medical. El mensaje es claro: solo sobrevivirán los que demuestren flujo de caja. Bloom Energy, por ahora, sigue en el aire. El resto del año dirá si fue apuesta maestra o castillo de naipes.