Contaduría: el giro inesperado que atrae a la generación z
En un mercado laboral donde la incertidumbre acecha incluso a los profesionales con títulos universitarios, un sector tradicionalmente percibido como aburrido está experimentando un auge sorprendente. La contaduría, durante años relegada a la sombra de profesiones más glamurosas, se ha convertido en un refugio de estabilidad y oportunidades para la Generación Z, quienes buscan seguridad y salarios competitivos en un entorno laboral en constante cambio.
De la tediosidad a la demanda: ¿qué ha cambiado?
Hace no mucho, la imagen de la contaduría era la de un trabajo monótono, plagado de hojas de cálculo y trámites burocráticos. La escasez de talento era un problema crónico, con más de 300.000 contadores abandonando la profesión entre 2019 y 2022. Pero las cosas han cambiado. La irrupción de la inteligencia artificial, lejos de ser una amenaza, está liberando a los contadores de las tareas más repetitivas, permitiéndoles concentrarse en análisis de mayor valor y en la relación directa con los clientes. Además, una mayor conciencia sobre el equilibrio entre la vida laboral y personal, y barreras de entrada relativamente bajas, están atrayendo a jóvenes profesionales que buscan estabilidad y un buen salario desde el principio.
Jack Blazevich, un joven de 24 años graduado en la Universidad de Iowa, es un claro ejemplo de esta nueva realidad. Tras finalizar sus estudios a finales de 2024, recibió una oferta de trabajo inmediata como asociado de aseguramiento en PwC en Chicago, con un salario cercano al millón de dólares anuales. Aunque optó por retrasar su inicio hasta septiembre de 2025 para completar el examen CPA, la decisión no se debió a la necesidad, sino a la capacidad de permitírselo. “No he conocido a ningún graduado en contaduría que no haya encontrado trabajo”, afirma Blazevich, reflejando la confianza y el optimismo que imperan en el sector.
Austin Price, que trabaja en EY, también experimentó una situación similar tras graduarse en la Universidad de Brigham Young. Para muchos de sus compañeros, el proceso de selección se asemejó más a una negociación que a una búsqueda de empleo. “Teníamos el lujo de elegir entre varias ofertas en lugar de preocuparnos por si encontraríamos trabajo”, explica Price, resaltando el poder de negociación que tienen los recién graduados en contaduría.

La contaduría: un lenguaje universal para el negocio
La versatilidad de la contaduría es otro factor clave que atrae a los jóvenes profesionales. Como Blazevich señala, “cuando te graduas en contaduría, estás aprendiendo el lenguaje de los negocios”. Esta habilidad les permite acceder a una amplia gama de roles en diferentes departamentos, desde recursos humanos hasta ventas y marketing. La contaduría se convierte así en una base sólida para una carrera profesional diversa y adaptable.
Las cifras lo corroboran. En la Universidad de Iowa, el 95% de los graduados en contaduría de la clase de 2025 han encontrado empleo o continúan su educación, con un salario medio de 75.000 dólares. En la Universidad de Texas, el 96,5% de los graduados en contaduría profesional aceptan un trabajo en los seis meses posteriores a la graduación, con un salario medio de 80.000 dólares. Incluso en la Universidad de Illinois, el 97% de los estudiantes de contaduría han logrado “resultados exitosos”, es decir, un empleo o una formación continua, con un salario medio de 82.000 dólares.
Kristina Wright, directora sénior de servicios de carrera en la Universidad de Illinois, destaca que las empresas de contabilidad están adoptando estrategias de reclutamiento más específicas, aprovechando las redes de contactos que los estudiantes construyen a través de las prácticas. “La contaduría es una de las pocas industrias donde todavía vemos un empleo realmente sólido, y nuestros estudiantes están menos afectados por la situación actual del mercado”, afirma Wright.
Aunque la Inteligencia Artificial está transformando el sector, su adopción ha sido más lenta de lo esperado. Las restricciones legales, los desafíos técnicos y la necesidad de supervisión humana siguen siendo obstáculos importantes. Un estudio de Anthropic sugiere que la IA podría manejar más del 90% de las tareas en roles de matemáticas y negocios, pero en la práctica, la intervención humana sigue siendo fundamental, especialmente cuando se trata de la firma de documentos legales o la gestión de relaciones con los clientes.
Ruth Mavashev, una joven CPA de 26 años que trabaja en una firma de impuestos boutique, lo resume a la perfección: “Es muy gratificante. Sientes que estás contribuyendo a mejorar la economía”, declara Mavashev, quien llegó a la contaduría de forma inesperada tras graduarse en finanzas. La contaduría, lejos de ser un destino secundario, se ha convertido en una opción atractiva para aquellos que buscan estabilidad, oportunidades y un papel significativo en el mundo de los negocios.
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