negocios

Corcept therapeutics se dispara tras aprobación fda de su fármaco contra cáncer de ovario

La FDA acaba de abrirle la puerta del mercado oncológico a Corcept Therapeutics. El resultado: un alza del 9 % en cinco días y un cartel de “sold out” en las primeras horas tras el anuncio.

Lifyorli recibe luz verde para tratar cáncer de ovario resistente

El miércoles pasado el regulador aprobó Lifyorli —molecuela de Corcept— en combinación con nab-paclitaxel para pacientes de cáncer de ovario, trompa de Falopio y peritoneo primario que han fallado entre una y tres líneas previas de quimioterapia. La indicación cubre el vacío terapéutico que dejan los tratamientos basados en platino cuando éstos pierden eficacia.

El salto fue inmediato: el título pasó de 33 $ a 38 $ en la primera sesión, aunque luego cedió algo ante la oleada de ventas programadas que suele seguir a este tipo de noticias. La clave: cerró la semana en verde y con volumen tres veces superior al promedio de los últimos tres meses.

Wolfe research da medio giro: pasa de vender a mantener

Wolfe research da medio giro: pasa de vender a mantener

Kalpit Patel, analista de Wolfe Research, retiró la recomendación de venta apenas conocida la aprobación. El giro, sin embargo, fue comedido: mantiene la duda sobre la capacidad de Corcept para monetizar su otro activo, Korlym, fármaco estrella contra el síndrome de Cushing que aporta hoy la mayor parte de los ingresos.

Patel tiene razón en la advertencia: Korlym enfrenta la expiración parcial de patentes en 2027 y la competencia de genéricos en Europa. Pero subestima el valor de la plataforma: Lifyorli valida la tesis de la compañía de bloquear el receptor de cortisol para doblar el brazo a tumores agresivos. Y eso abre la puerta a una segunda y tercera generación de compuestos en fase I que ya duermen en el pipeline.

El mercado del cáncer de ovario vale 6 000 millones y huele a oligopolio

El mercado del cáncer de ovario vale 6 000 millones y huele a oligopolio

El cáncer de ovario resistente a platino mueve cada año unos 6 000 M$ en tratamientos de segunda y tercera línea. Hasta ayer, solo BeiGene, GSK y Clovis —ahora fuera de juego— compartían el pastel. Corcept entra con un precio de lista que rondará los 9 000 $ mensuales por paciente y un coste de producción que, según sus propios datos, no supera el 8 % de ese precio. Hagan la cuenta.

La compañía cerró 2024 con 380 M$ en efectivo y sin deuda. Con un burn rate de 70 M$ anuales y la posibilidad de facturar 200 M$ adicionales con Lifyorli en los primeros 24 meses, el camino hacia el free cash flow positivo se acorta. Los fondos especializados en biotech —que ya acumulan el 42 % del capital flotante— lo han olido.

La moraleja: cuando la FDA te abre la puerta a un nicho sin competencia relevante, el precio deja de ser una variable para convertirse en una consecuencia. Corcept ya no es solo la “empresa del Cushing”. Ahora es la dueña de un activo oncológico con margen del 90 %. Wall Street necesitó menos de una hora para hacer la multiplicación. El resto del mercado acaba de despertar.