Cubano denuncia el 'insane' coste de la sanidad corporativa y exige 'desmontar' a las aseguradoras

El magnate Mark Cuban ha lanzado una dura crítica al creciente coste de la atención médica para las empresas, calificándolo de principal motor de despidos y abogando por una reforma legislativa sin precedentes para desmantelar a los conglomerados de seguros como UnitedHealth Group, CVS Health y Cigna.

Una carga financiera ‘insana’ que impulsa los recortes de empleo

Según Cuban, la presión económica que soportan las empresas –con 30.000 dólares por familia al año en primas y gastos de atención – está mucho más relacionada con los costes astronómicos de la sanidad que con la llegada de la inteligencia artificial (IA). La realidad es que los gastos de empresa en sanidad suelen ser el segundo mayor después del salario, lo que convierte a la IA en una excusa fácil para justificar las reducciones de plantilla.

“La mayoría de ese dinero se destina a las gigantescas compañías de seguros integradas verticalmente, que envían facturas semanales que nadie revisa en detalle,” afirma Cuban en una publicación en redes sociales. La situación es, sencillamente, ‘insane’.

Una propuesta audaz: ‘desmontar’ el sistema de seguros

Una propuesta audaz: ‘desmontar’ el sistema de seguros

Cuban no se limita a señalar el problema; impulsa una iniciativa legislativa, el ‘Break Up Big Medicine Act’, liderada por los senadores Josh Hawley y Elizabeth Warren. La propuesta busca atacar a los gigantes como UnitedHealth Group, CVS Health y Cigna, prohibiendo la propiedad compartida entre las aseguradoras, los gestores de beneficios farmacéuticos (PBM) y los proveedores médicos. “Hay que ‘romper’ las mayores aseguradoras,” exorta el empresario. “No necesitan miles de subsidiarias. Ahí es donde se esconden los abusos y se inflan los costes para todos.”

Un retorno a la regulación de 1933

El proyecto se inspira en la Ley de Glass-Steagall de 1933, buscando eliminar la práctica de las “transacciones internas” que elevan los precios de las primas. La legislación obligaría a estas entidades a desinvertir en sus divisiones conflictivas en un plazo de un año, bajo la supervisión de la Comisión Federal de Comercio (FTC) y el Departamento de Justicia. Cuban ha alabado el proyecto como un “no debate” y ha instado al expresidente Trump a apoyarlo. El objetivo final, según el empresario, es crear empleo, aumentar los salarios y mejorar la accesibilidad a la atención médica para los trabajadores estadounidenses.

La apuesta de Cuban es clara: la reforma del sistema sanitario es una cuestión de supervivencia para las empresas y una necesidad urgente para el bienestar de la población. La situación actual, con costes que superan con creces el presupuesto familiar promedio, es un síntoma de un sistema que necesita una intervención radical.