Dfc duplica su cobertura marítima en el golfo: $40.000 millones para calmar los mercados

La Corporación de Financiamiento para el Desarrollo Internacional de EE. UU. (DFC) ha inyectado una dosis de confianza en el comercio marítimo del Golfo Persico, elevando su capacidad de cobertura a la friolera de $40.000 millones. Un movimiento estratégico, impulsado por la persistente tensión geopolítica en la región y la necesidad de salvaguardar las rutas comerciales vitales.

Nuevos aliados para una misión urgente

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La ampliación de la capacidad de la DFC se ha materializado con la incorporación de seis nuevos gigantes de la industria aseguradora: Travelers, Liberty Mutual Insurance, Berkshire Hathaway, AIG, Starr y CNA. Se unen a Chubb, que ya ostenta el liderazgo de esta iniciativa desde marzo, asumiendo la responsabilidad de gestionar la facilidad, establecer precios y condiciones, evaluar riesgos, emitir pólizas y tramitar reclamaciones. La cifra habla por sí sola: un compromiso conjunto de $20.000 millones por parte de estos siete titanes, complementando los $20.000 millones adicionales proporcionados por la DFC.

La cobertura se centrará en los riesgos relacionados con la guerra en el ámbito marítimo, incluyendo daños al casco, responsabilidad civil y pérdidas de carga. Las pólizas abarcarán desde seguros contra riesgos de guerra para buques hasta protección y cobertura de responsabilidad, e incluso la salvaguarda de la carga frente a eventos bélicos. Pero hay un detalle clave: la DFC, en colaboración con otras agencias del gobierno estadounidense, actuará como juez de qué embarcaciones cumplen con los requisitos para acceder a esta protección.

El proceso de selección, como se puede imaginar, es riguroso. Los solicitantes deberán proporcionar una exhaustiva documentación que incluye datos del buque y su operador, origen y destino, número de identificación de la Organización Marítima Internacional, bandera, información sobre la tripulación, los propietarios y beneficiarios finales, así como detalles precisos sobre la carga, incluyendo su valor, origen, destino y los armadores. La información será sometida a exhaustivos controles de sanciones y procedimientos “Know Your Customer” (KYC), así como a cualquier otra evaluación que la DFC y sus socios consideren pertinente.

El CEO de la DFC, Ben Black, ha expresado su satisfacción con la ampliación de la colaboración: “Estamos orgullosos de dar la bienvenida a Travelers, Liberty Mutual, Berkshire Hathaway, AIG, Starr y CNA como socios adicionales en nuestro plan de reaseguro marítimo conjunto de 40.000 millones de dólares.” La incorporación de estos pesos pesados, junto con Chubb, aporta una experiencia de aseguramiento profunda en la cobertura marítima y de guerra, lo que refuerza los esfuerzos para restaurar la confianza en el comercio marítimo.

La DFC emitirá una nueva notificación con la fecha de apertura del portal de solicitudes y con más directrices sobre el proceso. La tensión en el Golfo Persico ha mantenido a los mercados en vilo, y esta medida, aunque compleja en su ejecución, representa un intento tangible de mitigar los riesgos y garantizar la fluidez del comercio global. La solidez financiera de los participantes, combinada con la supervisión gubernamental, podría ser la clave para evitar una escalada de incidentes que afecten de forma catastrófica a la economía mundial.