El algoritmo de google que podría duplicar tus inversiones en semiconductores

El mercado de valores, como suele ser su costumbre, ha encendido una alarma innecesaria. La excusa de esta vez: TurboQuant, un algoritmo de compresión de Google que promete reducir los requerimientos de memoria de la inteligencia artificial hasta seis veces. La reacción inmediata ha sido una estampida vendedor sobre las acciones de Micron, Western Digital y Sandisk. Pero, como suele ocurrir, el pánico esconde una oportunidad silenciosa, una que podría permitir a inversores pacientes multiplicar sus beneficios por dos.

El truco está en entender qué no hace turboquant

La clave para desenmascarar esta histeria radica en comprender que TurboQuant, a pesar de su nombre pomposo, no es la bala de plata que algunos pintan. El algoritmo se centra en la compresión de la memoria caché clave-valor, utilizada durante la inferencia de los modelos de IA. Sin embargo, no afecta en absoluto al entrenamiento de esos mismos modelos, que es donde se consume la mayor parte de la memoria de alta velocidad (HBM). Tampoco aborda el problema del crecimiento exponencial del despliegue de IA, con cada vez más modelos ejecutándose en más dispositivos y atendiendo a un número creciente de usuarios.

Recordemos la historia de la memoria en los años 2000: cuando el almacenamiento se abarató, no dejamos de almacenar; al contrario, empezamos a acumular todo. De igual forma, cuando mejoramos los mecanismos de compresión de video, Netflix no redujo su consumo de ancho de banda, sino que expandió su catálogo. La eficiencia en la computación no erosiona la demanda, la potencia. Lo que estamos viendo con TurboQuant es un eco de lo que ocurrió el año pasado con DeepSeek, una corrección de mercado basada en una mala interpretación de los hechos.

Marvell technology: la joya oculta en la tormenta

Marvell technology: la joya oculta en la tormenta

Mientras el resto del sector se desangra, Marvell Technology (MRVL) ha mantenido la calma, absorbiendo el impacto sin ceder terreno. Y ahí radica la oportunidad. A diferencia de Micron o Sandisk, que dependen de soluciones de DRAM y NAND relativamente estandarizadas, Marvell se especializa en la fabricación de silicio personalizado e infraestructura de interconexión que conecta la memoria y la computación. El aumento de la complejidad en los modelos de inferencia de IA genera una presión cada vez mayor sobre las conexiones entre los chips, y ahí es donde Marvell brilla. Además, la empresa ha fortalecido sus relaciones con los gigantes tecnológicos que diseñan sus propios chips, quienes serán los primeros en adoptar TurboQuant a gran escala, demandando a su vez más infraestructura de interconexión.

Marvell se encuentra en una posición única: expuesta al auge de la infraestructura de IA, pero a salvo de las fluctuaciones del mercado de los chips de memoria. Con un mercado de datos en auge y una capacidad de adaptación demostrada, la empresa se posiciona para un crecimiento considerable.

Las acciones que se venden por motivos erróneos en sectores con un fuerte impulso secular no son riesgosos; son oportunidades. Para aquellos inversores que sepan mantener la calma en medio del caos, la recompensa podría ser significativa. Marvell, con su sólido fundamento – ingresos crecientes procedentes de ASICs personalizados y un mercado de redes de centros de datos en expansión – tiene el potencial de experimentar una expansión de valoración significativa a lo largo de 2026 y durante toda la era de la infraestructura de IA.