El cielo se cierra: escasez de combustible aumenta los vuelos
La calma del verano se desvanece en el sector aéreo. Un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz, provocado por la tensión en Irán, amenaza con disparar los precios del combustible y obligar a las aerolíneas a tomar medidas drásticas, desde recargos hasta la reducción de frecuencias. La advertencia, emitida por TD Securities, es clara: el mundo se enfrenta a una escasez de combustible que podría redefinir los viajes aéreos.
La guerra en irán y el precio del jet fuel
La situación es tan grave que, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), los precios del combustible para aviones han subido cerca del 100% desde el inicio del conflicto. Pero hay un detalle que agrava la situación: la demanda global de combustible refinado, incluyendo el queroseno para aviones, ya supera la oferta, y la imposibilidad de transportar petróleo a través del Estrecho de Ormuz agudiza esta presión. Marko Papic, estratega geopolítico de BCA Research, prevé un “precipicio petrolero” para el 19 de abril, a menos que se logre una rápida desescalada.
La reacción del mercado no se ha hecho esperar. El crudo Brent se disparó un 7% el jueves, alcanzando los 108 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense superó los 111 dólares. JetBlue ya ha respondido aumentando sus tarifas de equipaje para compensar los mayores costes, mientras que Korean Air ha activado un protocolo de “emergencia” para su personal, anticipando una crisis sin precedentes. El combustible representa, normalmente, el 30% de los costes operativos de una aerolínea; una escasez podría duplicar esa cifra.

¿Quién sigue el juego?
Las tarifas aéreas han subido un 25% en el último año, alcanzando máximos de siete años, según datos de OAG. La cifra habla por sí sola: un billete promedio costó 465 dólares la semana pasada. Aunque Estados Unidos cuenta con importantes reservas de combustible para aviones – suficientes para cubrir 27.5 días de demanda – Hartree Partners señala que este combustible se queda dentro del país, impulsado por una fuerte demanda interna. Europa, por ahora, parece tener suficiente combustible para abril, pero la situación podría cambiar drásticamente en mayo.
En bolsa, el ETF Global Jets ha caído más de un 10% en el último mes. Southwest Airlines ha sido el más afectado, perdiendo más del 22% de su valor. En contraste, Delta Airlines, que presentará sus resultados trimestrales la próxima semana, ha experimentado un ligero repunte gracias a su capacidad para trasladar los mayores costes a los pasajeros. Pero no todos sufren: Darling Ingredients, que transforma residuos orgánicos en energía, ha visto sus acciones dispararse más del 70% este año. Cuando la crisis energética se combina con el desperdicio, algunos saben cómo jugar sus cartas.
La contención de la escalada en Oriente Medio es ahora la clave para evitar un verano de viajes aéreos caros e interrumpidos.
