El directivo que más vende en liquidia se desprende de 80.000 acciones tras multiplicar por 2,5 el valor de la compañía
Scott Moomaw, chief commercial officer de Liquidia, acaba de convertir 2,8 millones de dólares en efectivo sin moverse de su mesa. Ejecutó 80.000 opciones sobre acciones y las vendió al instante a 35,32 $ la pieza, según el Form 4 que acaba de llegar a la SEC. La operación, firmada el 6 de marzo, reduce en casi un 30 % su paquete directo, aunque le deja aún 188.954 títulos valorados en 6,8 millones.
Una venta que rompe la tendencia interna
El gesto llama la atención: desde enero de 2025 Moomaw liquidaba una media de 4.848 acciones cada vez. Ahora ha vendido dieciséis veces esa cantidad de golpe. El movimiento está blindado por un plan 10b5-1 adoptado en noviembre, lo que descarta tejemanejes de última hora, pero no sofoca el debate: ¿por qué acelerar el cash justo cuando la cotización se dispara?
La respuesta se esconde en los resultados. Liquidia acaba de anunciar su primer trimestre con beneficios operativos tras años de pérdidas: 19,8 millones de dólares de beneficio frente a los 36,1 millones de pérdida del año anterior. El detonante ha sido Yutrepia, su polvo seco de treprostinil para la hipertensión arterial pulmonar, que en su segundo trimestre comercial ya facturó 90 millones.

El próximo producto ya acecha
La compañía no se fía del tirón único. Trabaja en L606, una versión liposomal de treprostinil que reduciría a una sola toma diaria el tratamiento actual de tres a cinco inhalaciones. El flujo de caja de Yutrepia financia esa transición: los analistas calculan que cada trimestre positivo suma entre 15 y 20 millones de fondos propios para la I+D.
Moomaw, que llegó a Liquidia en 2019 tras pasar por United Therapeutics, conserva 25.300 opciones adicionales con vencimiento escalonado hasta 2029. Su mensaje interno a los inversores es claro: no se marcha, solo liquida parte del premio tras una revalorización del 159 % en doce meses. Aun así, la venta representa el 42 % de todas las acciones que ha vendido en los últimos catorce meses.
El mercado castiga con cautela
El título abrió con un hueco bajista del 4 % el lunes posterior al anuncio, aunque cerró la sesión apenas un 1,3 % abajo. Los gestores de fondos de salud consultados coinciden: la operación es legal y previsible, pero aviva el temor a más ingresos súbitos de insiders si el precio supera los 40 $. La capitalización, 3.190 millones, ya cotiza a 20 veces ventas anuales, un múltiplo que deja poco margen de error.
En la última conferencia con analistas, el CEO Roger Jeffs advirtió que «la rentabilidad operativa se consolidará siempre que el precio medio de Yutrepia se mantenga por encima de 28.000 $ por paciente anual». La frase resume el pulso: el modelo descansa en un fármaco caro para una enfermedad rara y en la capacidad de mantener el precio mientras preparan la próxima generación. Moomaw ha elegido cobrar parte de la apuesta ahora, antes de que los datos de L606 confirmen o rompan la historia.