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El mercado celebra la tregua con irán y dispara al 3 %: cuánto durará el alivio

Wall Street se volvió a creer un final rápido del conflicto con Irán y, en menos de seis horas, borró la mitad del castigo acumulado en marzo. El Dow Jones subió un 2,5 %, el S&P 500 un 2,9 % y el Nasdaq se anotó un 3,8 % que dejó a los cortos sin tiempo ni para pestañear. La excusa: Donald Trump dijo a sus aliados que se encargaran por su cuenta del estrecho de Ormuz y la Bolsa interpretó la frase como “guerra en punto final”.

Por qué el crudo brent se despega del wti

Mientras el crudo americano caía un 1,5 % hasta 101,38 dólares, el Brent se disparaba un 4,9 % y cerró en 118,35. La lógica es brutal: si el Golfo Pérsico sigue bajo riesgo, los barcos seguirán desviándose hacia el petróleo del Mar del Norte. El diferencial, ahora de 17 dólares, es el más ancho desde la invasión de Ucrania y castiga a las refinerías de Texas que ya compraron crudo caro y ahora ven bajar su propio benchmark.

El dólar se moderó y el Tesoro a 10 años bajó tres puntos básicos hasta 4,31 %, pero nada que borre el +35 puntos que se comió en marzo. El mensaje de la renta fija: la Fed seguirá donde está, solo que con algo menos de presión de energía en el próximo CPI.

El rebote que nadie confiesa creerse

El rebote que nadie confiesa creerse

Los gestores de fondos hablan de “rally de conveniencia”: cubren cortos, recompran tecnológicas y se guardan la liquidez para el jueves, cuando Tesla publique entregas y el Departamento de Trabajo desvele la última hornada de despidos. Por eso el volumen fue tenue y los futuros tras el cierre apenas se movieron: la mesa está servida, pero nadie quiere ser el primero en probarse el plato.

En el terreno de las acciones de guerra, GE Vernova, Vertiv y Quanta Services rebotaron justo en la línea de los 50 días: el tipo de soporte técnico que los algoritmos leen sin dilema moral. SanDisk, por su parte, saltó un 11 % y recuperó la media móvil que había perdido hace dos semanas; la memoria NAND vuelve a ser un activo refugio para quienes apuestan a que la inteligencia artificial no va a dejar de devorar chips.

¿El sector que se quedó atrás? El energético. El ETF XLE cayó un 1,1 %: los inversores cobraron ganancias tras el rally de 40 % y ahora prefieren cobrar antes de que la OPEC+ anuncie un aumento de cuotas que, paradójicamente, podría bajar el precio.

La próxima semana dirá si fue solo un dead-cat bounce

La teoría de los “follow-through days” de Investor’s Business Daily exige que en los próximos 4-7 sesiones alguno de los grandes índices suba al menos un 1,5 % con volumen mayor al promedio. Si no ocurre, el rebote de ayer pasará a engrosar la lista de trampas para toros que ya acumula 2025. Hasta entonces, los que entraron ayer tienen el dedo en el gatillo: stop pérdido justo por debajo del mínimo del lunes y bolsillo listo para vender a la primera señal de que Irán vuelva a sonar en los titulares.

Wall Street ha aprendido la lección: cuando la guerra se negocia por Twitter, la paz dura exactamente hasta el próximo tweet.