El mercado tiembla: ¿fin de la euforia tecnológica o corrección temporal?
La calma, si es que la hubo, terminó. Los mercados bursátiles de EE.UU. sufrieron un duro golpe en marzo, con el S&P 500 camino a su peor mes y trimestre desde 2022, mientras la escalada de tensiones en Oriente Medio desinfla la burbuja de optimismo que había reinado durante años. No se trata, al menos por ahora, del fin de una tendencia alcista de tres años, pero sí de un aviso contundente de que la fiesta puede estar llegando a su fin.
La tecnología, a la defensiva ante la geopolítica y la ia
El sector tecnológico, motor del crecimiento en 2023, ha sido particularmente afectado. La combinación de la incertidumbre geopolítica y el temor a la disrupción provocada por la inteligencia artificial ha provocado una sangría en valores como Microsoft y Adobe, que han perdido más de un 25% de su valor este año. La corrección del Nasdaq 100, superando el 10% desde su máximo, ha encendido las alarmas entre los inversores.
Pero la historia completa se encuentra en la brecha cada vez mayor entre el S&P 500 y su versión ponderada por igual. El índice ponderado por igual ha caído un 8% desde su máximo de febrero, indicando que la fortaleza del mercado depende de un número reducido de megacaps. ¿Estamos ante el principio del fin de la hegemonía de las grandes tecnológicas?

El petróleo se dispara, el 'big oil' celebra
En un mercado volátil, hay quien encuentra oportunidades. Los precios del petróleo se han disparado, impulsando al sector energético a su mejor trimestre en la historia, con un avance del 39%. APA Corp. y Texas Pacific Land Corp. lideran la subida, con ganancias superiores al 62%. Aunque una resolución del conflicto en Oriente Medio podría moderar los precios, muchos analistas creen que el crudo se mantendrá por encima de los niveles prebélicos. La cifra habla por sí sola: el mercado de futuros anticipa que la normalización no será inmediata.
Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers, lo resume con contundencia: “Hasta este mes, cada corrección era una oportunidad de compra. Ahora, la esperanza y la prisa por invertir han desaparecido. Necesitamos algo más sólido.