El pánico se extiende: future sufre desplome por el impacto de la ia en google
El gigante editorial Future, propietario de revistas como Marie Claire y Country Life, ha visto cómo sus acciones se desplomaban un 30% en Londres este martes, tras admitir que las herramientas de búsqueda basadas en inteligencia artificial de Google están diezmando su tráfico web y, por ende, sus ingresos. Un golpe que expone la vulnerabilidad de los medios tradicionales ante la nueva era digital.
La ia de google, un depredador silencioso
El problema, como explican los expertos, reside en las llamadas “AI Overviews” de Google, que resumen información directamente en los resultados de búsqueda, evitando que los usuarios hagan clic en los enlaces a los sitios web. La cifra habla por sí sola: el Instituto Reuters calcula que el tráfico desde Google a los sitios de noticias ya se ha reducido en un tercio, y se espera que la caída se agrave un 43% más en los próximos tres años. Una hemorragia que amenaza la viabilidad de modelos de negocio basados en la publicidad digital.
Future no es la única víctima. Reach, el grupo editor detrás de The Mirror y Daily Express, también sufrió pérdidas significativas el año pasado, reflejo de una tendencia que azota a toda la industria. La situación es tan grave que la Autoridad de Mercados y la Competencia del Reino Unido (CMA) ya ha ordenado a Google permitir que los editores decidan si su contenido aparece en estos resúmenes de IA, acusando a la tecnológica de “explotar” su posición dominante. La CMA también ha prohibido a Google manipular los resultados de búsqueda para castigar a quienes critican sus prácticas o favorecer a quienes invierten fuertemente en publicidad en la plataforma.
Lo que nadie cuenta es que esta caída en el tráfico no solo afecta a Future y Reach, sino que pone en riesgo la calidad del periodismo. Si los medios no pueden generar ingresos, la capacidad de investigar y producir información de valor se verá seriamente comprometida.

Future responde: la estrategia “google zero”
Ante este panorama desolador, Future ha lanzado una iniciativa denominada “Google Zero”, que busca reducir su dependencia de las referencias de búsqueda. La empresa está apostando por fortalecer la relación directa con sus lectores, ofreciendo nuevos servicios como la visibilidad en plataformas de IA como ChatGPT y la adquisición de SheerLuxe, una marca de belleza y moda con fuerte presencia en redes sociales. Además, la empresa explora la posibilidad de deshacerse de marcas que no generen valor para los accionistas.
Kevin Li Ying, CEO de Future, ha declarado que la empresa está “haciendo buenos progresos” en la ejecución de su estrategia de crecimiento, a pesar de las dificultades actuales. “Estamos centrados en optimizar la monetización a través de nuestra estrategia ‘Google Zero’ y en aprovechar la IA como una nueva fuente de ingresos”, afirmó. La empresa, con una capitalización de mercado reducida a apenas 2,75 libras por acción, se enfrenta a un futuro incierto, pero busca demostrar que puede adaptarse a esta nueva realidad digital.
La situación de Future, y de la industria editorial en general, es un claro ejemplo de cómo la tecnología puede alterar radicalmente los modelos de negocio establecidos. La pregunta ya no es si la IA transformará el panorama mediático, sino cómo sobrevivirán los medios tradicionales a esta revolución.