El petróleo dispara al ftse 100 mientras el conflicto en irán acecha los $200

El FTSE 100 despierta con 61 puntos de subida y el Brent a 115 dólares, pero el alivio es una ilusión: los bonos ceden y la City respira con cuentagotas. La guerra en Irán ya cotiza en los mercados como un impuesto global que puede llevar el crudo a 200 $/barril si el Estrecho de Ormuz se convierte en un cementerio de tanqueros.

La libra y la vivienda: último espejismo antes del desplome

Los datos de la BoE —62.600 aprobaciones hipotecarias en febrero, 5.800 millones de libras nuevas en cuentas de ahorro— olían a recuperación hace diez días. Hoy parecen una foto de despedida. El efectivo que fluyó a los ISA anticipando el cierre fiscal se evaporará en cuatro meses si el MPC sube tipos para contener la inflación energética. Pantheon Macroeconomics rebaja su precio de la vivienda al 1 % interanual para finales de 2026; antes pedía un 3 %. La moraleja: la confianza del británico duró exactamente hasta el primer misil hacia Tel Aviv.

Mientras, Rio Tinto lidera el índice con un +3,6 % tras garantizar que el ciclón australiano no tocará sus guías de producción. Shell y BP se llevan otro 1,5 % cada una, un dividendo que huele a pólvora. La excepción: Halo Minerals debuta en AIM y ya cae un 4 %. Su plan de extraer cobre de relaves en el desierto de Atacama suena a proyecto de paz; los inversores prefieren cobrar la guerra.

Trump quiere el petróleo y el mercado ya no le cree

Trump quiere el petróleo y el mercado ya no le cree

“Vamos a cerrar un trato”, dijo el presidente a bordo de Air Force One. Horas después, el Wall Street Journal filtraba que el Pentágono estudia una operación para confiscar el uranio iraní. La contradicción ya no genera ruido; genera primas de riesgo. El crudo de tres meses se dispara otro 1,8 % hasta 100,50 $ y la curva paga por un conflicto prolongado. En Londres, los constructores Barratt y Redrow suben por la bajada de los rendimientos soberanos, pero ese regalo dura lo que un titular: si el Brent toca 150 $, el Banco de Inglaterra tendrá que elegir entre salvar la libra o salvar la economía real.

Los futuros del DAX ya ceden un 0,65 % y el S&P 500 encadena cinco semanas en rojo, la peor racha desde 2022. La última vez que ocurrió, la Reserva Federal aún no sabía que la inflación venía para quedarse. Esta vez lo sabe, y aún así los bonos se relajan. La conclusión: el mercado apuesta a que la recesión llegará antes que otro punto de tipos. El activo más codiciado ya no es el cobre ni el oro; es el tiempo que falta para que Irán y Occidente decidan si el petróleo vuelve a 60 o se convierte en la nueva divisa global.