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El petróleo se descontrola: trump aviva el riesgo en el estrecho de ormuz

Los precios del crudo Brent se dispararon este martes hasta los 118,2 dólares el barril, mientras que el WTI se situaba en 102,5, abriendo una brecha inusual entre ambos referentes. La causa: la escalada de tensiones en el Estrecho de Ormuz, impulsada por un polémico mensaje del expresidente Donald Trump que ha encendido las alarmas sobre el suministro energético global.

La advertencia de trump: ¿autosuficiencia energética o agitación geopolítica?

Trump, a través de su plataforma Truth Social, instó a los países que luchan por asegurar el suministro de combustible de reacción a comprar a Estados Unidos o, directamente, a “tomarlo” ellos mismos. Una declaración que, más allá de su tono belicoso, revela una estrategia de Washington orientada a posicionarse como proveedor energético dominante, restando importancia, al mismo tiempo, al apoyo que históricamente ha brindado a sus aliados. Lo que nadie cuenta es que esta retórica, combinada con la persistente amenaza de un conflicto en Oriente Medio, ha provocado la revisión al alza más drástica en la historia de las previsiones de precios del petróleo, según un sondeo de Reuters.

Brent, el referente para el crudo transportado por mar, se ve especialmente afectado por la disrupción en el Estrecho de Ormuz, una vía crucial que transporta aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL). La Comisión Europea ha advertido ya a sus países miembros que se preparen para una interrupción prolongada, con un impacto particular en el suministro de queroseno y diésel. La cifra habla por sí sola: Europa, altamente dependiente de estos combustibles, se enfrenta a un escenario de volatilidad sin precedentes.

¿Por qué wti se mantiene más estable?

¿Por qué wti se mantiene más estable?

Mientras que Brent se dispara, el WTI, de origen estadounidense y menos expuesto a las dinámicas logísticas del Estrecho de Ormuz, muestra una relativa estabilidad. La declaración de Trump sugiere que Estados Unidos se perfila como una fuente abundante de barriles y productos refinados, lo que, paradójicamente, contribuye a una cierta calma en el mercado interno, acentuando la divergencia entre los precios en ambos lados del Atlántico. El crudo estadounidense, aunque también ha subido en marzo, no lo ha hecho al mismo ritmo que Brent, reflejando la creciente importancia del riesgo geopolítico en el precio del crudo marino.

La situación actual plantea serias interrogantes sobre la estabilidad del suministro energético mundial y la capacidad de los países para hacer frente a una posible crisis. Más allá de las fluctuaciones a corto plazo, la escalada de tensiones en Oriente Medio y la incertidumbre sobre el papel de Estados Unidos en el mercado energético global auguran un futuro de volatilidad y desafíos para los consumidores y las empresas.