negocios

Eni eleva al 45% el botín para sus accionistas y ya planea un recompra de 4.000 m€

Eni ha puesto la máquina de dinero a tope. El grupo energético italiano acaba de anunciar que escalará hasta el 45% el porcentaje de su flujo de caja operativo que devolverá a los accionistas en los próximos cinco años, una subida del escalón superior previo del 40%. La cifra no es un gesto cosmético: hablamos de unos 17.000 millones de euros de CFFO proyectado para 2030, lo que coloca el potencial de retorno en torno a los 7.650 millones anuales si se cumplen los objetivos.

El consejo ya ha rubricado el primer capítulo del plan: un programa de recompra de acciones por 1.500 millones de euros este año, ampliable hasta los 4.000 millones si el crudo Brent se dispara por encima de los 90 dólares o si el gas y los márgenes de refino se encarecen un 50% sobre las proyecciones actuales. Es la vieja fórmula de los 'superciclos' del petróleo, pero con la novedad de que ahora el accionista cobra antes que el capex exploratorio.

Pago de 1,10 € por título en 2026 y dividendo extra en la recámara

Pago de 1,10 € por título en 2026 y dividendo extra en la recámara

El dividendo base para 2026 ya tiene precio de salida: 1,10 € por acción, un 5% más que el actual. La cláusula del dividendo extraordinario, activada por precios excepcionales, funciona como una call opción gratis sobre la volatilidad energética. Con el barril repuntando de nuevo y el conflicto de Oriente Medio recalentando el gas natural, la probabilidad de que se materialice ronda ya el 30% según los derivados de TTF.

El mensaje es claro: Eni prefiere comprar su propio capital y repartirlo troceado antes que apostar por nuevos megaproyectos de exploración. La deuda neta se mantiene contenida en 8.200 millones, un 0,3 veces el Ebitda, lo que da holgura para exprimir el balance sin alarmar a las calificadoras. El único riesgo visible es el precio del crudo, pero el hedge de producción cubre ya el 60% del 2025 a 75 dólares, un seguro que pocos competidores europeos ofrecen.

Wall Street ha reaccionado con moderación: +2,3% en la apertura de Nueva York, aun el ADR cotiza con un 30% de descuento sobre el valor de liquidación de sus reservas probadas. El yield forward supera el 8% si se incluyen recompras, una tentación para los fondos de ingresos que huyen del cortocircuito político en Francia o la incertidumbre regulatoria en Iberia. Lo que nadie cuenta es que, en el fondo, Eni se está convirtiendo en un fondo de cobertura ligado al crudo: menos capex, más retorno, más apalancamiento sobre el precio. El día que el petróleo falle, el guión cambiará; mientras tanto, el accionista cobra y cobra rápido.