Exxonmobil gana una fortuna con el petróleo a 100 dólares

El barril de Brent empezó 2025 en torno a los 60 dólares. Hoy cotiza por encima de 100 dólares, impulsado por la escalada bélica con Irán. Para la mayoría de la economía mundial eso es un problema. Para ExxonMobil, es una máquina de imprimir dinero funcionando a plena potencia.

El número que lo explica todo

En diciembre pasado, Exxon revisó al alza su plan estratégico para 2030. Sin tocar ni un dólar de inversión ni cambiar sus previsiones de precios del crudo, la compañía elevó en 5.000 millones de dólares sus estimaciones de beneficios y flujo de caja para ese año. El resultado: espera generar 25.000 millones de dólares adicionales en beneficio anual y 35.000 millones en flujo de caja respecto a los niveles de 2024.

Pero la cifra que realmente detiene el ojo es otra. Exxon proyecta acumular 145.000 millones de dólares en efectivo excedentario durante el periodo del plan asumiendo un Brent a 65 dólares. Con el barril donde está ahora, esa proyección se queda corta por mucho.

Un balance que pocas empresas del mundo pueden envidiar

Un balance que pocas empresas del mundo pueden envidiar

La compañía ya llegaba a este escenario con una posición financiera envidiable. Su ratio de apalancamiento es del 11%, el más bajo del sector energético. Eso le permitió anunciar una recompra de acciones por valor de 20.000 millones de dólares solo para este año, calculada cuando el Brent rondaba los 60 dólares. Ahora que el crudo dobla ese umbral de rentabilidad, el excedente de caja crece a un ritmo que la propia empresa no había anticipado en sus modelos base.

Lo que eso significa en la práctica es sencillo: Exxon tiene margen para acelerar las recompras, reforzar aún más su balance y seguir extendiendo su racha de dividendos crecientes. 43 años consecutivos aumentando el dividendo. Ni una sola interrupción. En la industria del petróleo, eso no tiene precedente.

Por qué esto importa más allá de wall street

Por qué esto importa más allá de wall street

La acción de XOM sube un 3,36% en la sesión, con una capitalización bursátil que roza los 712.000 millones de dólares. Pero el dato más revelador no está en el precio de hoy, sino en la arquitectura financiera que Exxon lleva años construyendo: una estructura de costes tan ajustada que la empresa gana dinero con el Brent a 65 dólares y se vuelve extraordinariamente rentable cuando el mercado le regala un precio un 50% superior.

Desde mi tiempo siguiendo empresas de infraestructura y energía, he visto a muchas compañías presumir de resiliencia en sus presentaciones a inversores. Pocas lo demuestran con números tan concretos. Exxon no necesita que el petróleo esté caro para sobrevivir. Cuando lo está, simplemente acumula una ventaja que sus competidores tardarán años en alcanzar.