Food52 se derrumba: una comunidad de 300 millones acaba en liquidación
Food52, el paraíso de las recetas que llegó a valer 300 millones de dólares en 2021, acaba de ser despedazado en una subasta por 10,3 millones. El juez de quiebras de Delaware ya dio el visto bueno para repartir sus restos entre tres compradores. La operación está lista: solo falta que los acreedores firmen la liquidación total.
Lo que nadie cuenta es que el negocio de contenido culinario más mimado de internet llevaba años sangrando dinero. Un 0,05 % de clics en los anuncios. Eso es lo que cobra la industria por impresión. Con esa miseria, Food52 cubrió su web de banners hasta el paroxismo y aún así el flujo no alcanzó. El prestamista retiró la línea y les vació las cuentas el 29 de diciembre. Sin liquidez, la empresa se entregó al Capítulo 11.

El reparto del botín
America’s Test Kitchen se queda con la marca y la comunidad por 9,9 millones. Schoolhouse, la firma de decoración de Oregón, se lleva el negocio de mobiliario por 2,2 millones. Dansk, la histórica marca de vajillas, se vende por 250.000 dólares a Form Portfolios. Tres trozos, tres nuevos dueños. El valor total de la subasta apenas duplica la oferta inicial de 6,5 millones, pero representa un 96 % de descontado respecto a la valoración de hace cuatro años.
Detrás de la caída hay un dato más brutal: Meta, Alphabet y Amazon se fuman más del 55 % de la publicidad global fuera de China. El pastel creció hasta superar el billón de dólares en 2025, pero las redacciones y los sitios de nicho vieron menguar su tajada. Food52 no fue la excepción; fue la próxima víctima anunciada.
La CEO, Erika Ayers Badan, aún envía correos optimistas: «Aspiran a construir el futuro junto a America’s Test Kitchen». Pero los hechos son tozudos: 17 millones de deuda, mil empleados despedidos en oleadas previas y un modelo que nunca logró que la pasión por la cocina se tradujera en caja. La lección no es nueva: audiencia fiel no garantiza ingreso fiable. La receta del éxito, en internet, sigue sin cocinarse.
