Fox tungsten desbloquea 11 millones para el mayor golpe de tungsteno del planeta
11 millones de dólares canadienses acaban de aterrizar en la cuenta de Fox Tungsten y la compañía ya ha marcado en rojo el verano: 20.000 metros de perforación para doblar el tamaño del yacimiento Fox, el depósito de tungsteno de mayor ley del mundo.
El grado que asusta al mercado
Stephen Gray, CEO de la canadiense, no necesita PowerPoint: «1 % de tungsteno equivale a 11 g de oro o a un 14 % de cobre». La comparación pone en perspectiva por qué los inversores siguen abriendo la cartera. Waratah y PowerOne, los dos accionistas de referencia, repiten en la ampliación y mantendrán cerca del 30 % del capital después de la operación.
El dinero llega en forma de ‘bought deal’, la fórmula que garantiza la colocación completa antes de que el taladro arranque. Gray lo resume sin vueltas: «Ahora solo nos queda ejecutar». El plan arranca en cuanto desaparezca la última mota de nieve en Yukon: 20.000 metros de sondajes, un nuevo cálculo de recursos y un estudio EAP que debería ver la luz en la segunda mitad de 2027.

La apuesta se llama escala
Fox tiene la ley, pero le falta volumen. La compañía cree que puede duplicar los tonelajes este año y colocar al proyecto en la órbita de los grandes productores globales. El tungsteno cotiza cerca de los 350 USD/mtu y cada nueva libra que entre al inventario reduce la dependencia occidental de China y Rusia, dueñas del 80 % del suministro.
La última vez que Fox Tungsten pisó el acelerador, el título se revalorizó un 42 % en cuatro semanas. Ahora, con 11 millones en metálico y los sondajes a punto de rugir, la apuesta vuelve a estar servida. El mercado de materias críticas no perdona la lentitud; Fox ha decidido no darle esa satisfacción.
