Fugas en la nómina: las empresas pierden millones por mala gestión
Un informe reciente revela un problema alarmante: las grandes empresas están perdiendo entre el 2% y el 4% de su gasto total en mano de obra cada año debido a errores, fallos de sistema e incluso fraudes en la gestión de la nómina. La cifra, que asciende a millones de dólares para las corporaciones más grandes, pone de manifiesto una preocupante falta de inversión y gobernanza en un área crítica de sus operaciones.

El costo oculto de una nómina descuidada
Según el estudio conjunto de UKG y KPMG, realizado entre más de 300 líderes globales de empresas con ingresos superiores a los 5.000 millones de dólares y más de 10.000 empleados, las pérdidas se traducen en “fugas de nómina” – pérdidas financieras constantes e involuntarias. La cifra más impactante es que una pérdida de solo el 1% puede representar hasta 15 millones de dólares para una empresa de gran tamaño. Un golpe considerable que se podría evitar con una mejor gestión.
Lo que nadie cuenta es la falta de visibilidad que tienen los equipos de nómina. Mientras que las áreas de finanzas o recursos humanos suelen tener una importancia estratégica dentro de la empresa, las nóminas operan a menudo con poca o ninguna prioridad ejecutiva. Un 33% de las empresas encuestadas destinan 50 o más empleados a tiempo completo a la nómina, pero la información que manejan no se utiliza de forma efectiva.
Richard Limpkin, de UKG, señala que la nómina no es solo una función administrativa, sino una rica fuente de inteligencia de la fuerza laboral. “Es una de las palancas más poderosas que tienen las multinacionales para fortalecer su salud financiera, mejorar la experiencia del empleado y operar con confianza a nivel global”, afirma. Pero la realidad es que las empresas están rastreando datos, sí, pero no utilizando las métricas adecuadas.
Por ejemplo, el 89% de los encuestados utiliza herramientas de comparación automatizadas de nóminas, pero solo el 35% mide la precisión de la nómina desde la primera vez. Menos del 50% rastrea el costo por nómina o el costo de procesamiento. Estas dos métricas, según el informe, son las más indicativas de las fugas y el retorno de la inversión. Sin esa visibilidad, la toma de decisiones se vuelve ciega.
La adopción de la inteligencia artificial en la gestión de nóminas es aún incipiente. Aunque un 69% de los líderes cree que la IA mejorará la precisión y el cumplimiento, y un 68% espera que aumente la calidad de los datos, solo el 47% de los líderes de la alta dirección la utiliza actualmente. Las preocupaciones sobre la precisión de los datos, las integraciones y la falta de estandarización frenan su implementación.
Pero, ¿qué pasa con los empleados? Los trabajadores están mostrando cierta reticencia a la automatización de la nómina, con un 45% de los encuestados por PayrollOrg expresando su oposición al uso de la IA para resolver sus consultas salariales. Una señal de que la transparencia y la confianza en la gestión de la nómina siguen siendo factores clave, incluso en la era de la inteligencia artificial.
La conclusión es clara: las empresas no pueden permitirse ignorar la gestión de la nómina. No se trata solo de pagar a los empleados a tiempo, sino de optimizar un proceso que representa una parte significativa de sus gastos operativos. El desperdicio de millones de dólares anuales por fugas es un síntoma de una gestión deficiente, y la falta de datos precisos impide tomar decisiones informadas. La inversión en sistemas robustos, métricas relevantes y, eventualmente, la adopción estratégica de la IA, es la clave para transformar la nómina en una fuente de valor y ventaja competitiva. La cifra de 15 millones de dólares perdidos por una empresa grande, solo por una gestión deficiente, es suficiente para despertar a cualquier directivo.