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Galapagos y gilead sellan un pacto de 1.675 m$ para que un fármaco 'resetee' el sistema inmune

Galapagos ha pasado de negociar a firmar. El acuerdo vinculante con Gilead por el T-cell engager Gamgertamig le entra hoy en el bolsillo: 1.675 M$ por adelantado, hasta 500 M$ en hitos y un flujo de regalías del 23 % fuera de China. La operación, además, desbloquea 500 M$ adicionales que la belga tenía congelados desde el antiguo pacto OLCA. Traducción: la compañía acaba de recargar el cargador sin tocar su tesorería base.

De la quimioteca a la clínica: qué es exactamente gamgertamig

El compuesto es un engager bicéfalo: por un lado agarra BCMA, marcador que solo lucen las células B y plasmáticas autoinmunes; por el otro activa la T con un brazo CD3 desafinado que reduce al mínimo la tormenta de citoquinas. Resultado: más de 60 pacientes con enfermedades autoinmunes tratados y respuestas completas que se sostienen meses. La fórmula subcutánea ha reducido la incidencia de síndrome de liberación a niveles anecdóticos. El objetivo ahora es encontrar la pauta definitiva antes de que termine 2026 y saltar a los ensayos registrativos en 2027.

La FDA ya le ha concedido Fast Track y Orphan para la anemia hemolítica y el púrpura trombocitopénico. Con esas etiquetas, los ensayos pivotales pueden ser tan pequeños como 100 pacientes. Eso convierte cada dólar invertido en un activo de alta rentabilidad regulatoria.

El dinero nuevo y el tablero que viene después

El dinero nuevo y el tablero que viene después

Con el pacto, Galapagos se queda con derecho a cazar tres programas más de la biotech Ouro y se reserva la opción de entrar al 50 % cuando lleguen a prueba de concepto. Gilead, por su parte, se hace con la comercialización global fuera de China y paga la fiesta. El consejero delegado, Henry Gosebruch, deja caer que la compañía podría devolver hasta 150 M$ a los accionistas si no encuentra compras mejores. O sea: la puerta a un buyback late en el horizonte.

El plan de Galapagos es simple: acelerar el ‘reset inmune’ en enfermedades huérfanas donde los fármacos actuales solo palían. Si la pauta óptima llega a tiempo, 2027 podría ser el año en que un puñado de ensayos pequeños abran la puerta a ingresos multimillonarios. Hasta entonces, la belga conserva la mayoría de su liquidez y el control de la historia. Gilead pone los pies en el acelerador; Galapagos, la mano en la llave del motor.