Grietas en el sueño americano: d.r. horton enfrenta demanda millonaria por fallas en plomería
La promesa de una vivienda propia, ese anhelo que impulsa a tantos, se ha convertido en una pesadilla para decenas de familias en Georgia. El constructor de viviendas más grande de Estados Unidos, D.R. Horton, se enfrenta a una ola de demandas por fallas generalizadas en la plomería de sus casas, un problema que podría extenderse a otros estados, según revela una investigación de Atlanta News First.
Un problema que se agrava: ¿falla del material o de la instalación?
La demanda, presentada ante la American Arbitration Association, involucra a 16 familias del subdivision Stonewood Creek en Dallas, Georgia. Todos compraron sus viviendas entre 2018 y 2023, equipadas con tuberías PEX de Uponor Inc., una empresa ahora parte del gigante industrial suizo Georg Fischer. El problema, según los afectados, aparece aproximadamente cuatro años después de la mudanza: grietas, filtraciones y daños estructurales que han transformado el interior de algunas casas en lo que un propietario describe como “un queso suizo”. Matthew Ardis, uno de los demandantes, estima que ha gastado cerca de 30.000 dólares en reparaciones, con daños totales que superan los 100.000 dólares. “Uno espera reparaciones, pero nada de esta magnitud”, lamenta Ardis, quien se siente abandonado por el constructor.
Pero Stonewood Creek no es una excepción. La sombra de D.R. Horton y los fallos de PEX se cierne sobre otros estados. En San Antonio, Texas, un informe de KSAT-TV en 2016 reveló que alrededor de 1.000 viviendas construidas por la compañía presentaban problemas similares, atribuidos a tuberías de un fabricante específico. El resultado: un acuerdo extrajudicial de 7,65 millones de dólares que cubrió a propietarios en Alabama y Texas. Otro acuerdo, a nivel nacional, por 43,5 millones de dólares, también involucró al fabricante NIBCO, aunque excluyó a los casos ya resueltos en Alabama y Texas.

Uponor bajo la lupa: ¿responsabilidad del proveedor?
Mientras tanto, Uponor se defiende, afirmando que estudios independientes no han detectado un problema sistémico en sus tuberías PEX y que están buscando “soluciones justas y apropiadas”. Sin embargo, nuevos litigios en California y Minnesota alegan que la tubería AquaPEX de Uponor, fabricada entre 2010 y 2021, es propensa a la oxidación y puede fallar prematuramente, mucho antes de la vida útil de 50 a 100 años que la empresa ha promocionado.
La reciente presentación de una demanda colectiva en Minnesota, que incluye a propietarios de Georgia, Texas y Arizona, intensifica la presión sobre Uponor y vincula directamente el problema de Stonewood Creek con una tendencia nacional. La complejidad del caso reside en que, incluso en Alabama, los tribunales determinaron que las fallas podrían ser resultado tanto de un defecto de fabricación como de una instalación incorrecta por parte de un subcontratista de D.R. Horton, un punto crucial que aún está en disputa.
¿Cómo protegerse? un checklist para propietarios
Si usted es propietario de una vivienda construida por un constructor nacional en los últimos 15 años, es momento de una revisión. Las tuberías PEX suelen ser de color blanco, rojo o azul, con el nombre del fabricante impreso en la tubería. Busque “Uponor”, “AquaPEX” o la marca más antigua, “Wirsbo”. Revise su informe de inspección de la vivienda, contacte al departamento de garantías de su constructor o contrate a un fontanero certificado para identificar el material. Documente cualquier fuga, guarde recibos y fotografías, y considere consultar a un abogado especializado en defectos de construcción o protección al consumidor, especialmente si su contrato de compra incluye cláusulas de arbitraje.
La historia de Stonewood Creek es un recordatorio brutal de que el sueño de la vivienda propia puede desmoronarse, literalmente, bajo nuestros pies. La responsabilidad recae ahora en D.R. Horton y Uponor para demostrar que están dispuestas a asumir las consecuencias de sus acciones y proteger a los propietarios de una pesadilla que se repite en todo el país. La cifra habla por sí sola: más de 43 millones de dólares en acuerdos y un número creciente de familias que se sienten engañadas. El futuro de miles de hogares pende de un hilo, esperando una respuesta que vaya más allá de las promesas vacías y las soluciones a medias.