Homeland cierra cuatro tiendas en oklahoma y pone otras diez en venta
Homeland Stores apaga las luces en cuatro supermercados de Oklahoma antes de que finalice julio. La cadena, insignia del grupo HAC Inc., anunció el cierre en Facebook y añadió un dato que nadie pedía: diez tiendas más llevan ya el cartel de “se vende”.
La sangría afecta a dos establecimientos en Norman, uno en Edmond y un CashSaver en Lawton. En paralelo, la compañía mezclará plantillas y escaparates en Elk City, Clinton y Woodward con la promesa de una “gran reapertura” el 1 de julio. El mensaje es claro: menos metros cuadrados, pero más frescura y precios más bajos. El mercado oklahomano lleva meses sin tragarse la promesa.

Frank archer aterriza y ya hay tijeretazos
Frank Archer asumió la presidencia de HAC en diciembre tras una década al frente de Woods Supermarket. Cuatro meses después, los cierres se suceden como si el calendario fuera un contador regresivo. El directivo justifica la retirada como “inversión selectiva en las comunidades que definirán nuestro futuro”. La frase huele a presentación de resultos ante inversores, no a explicación para los 200 empleados que buscan nuevo empleo.
La cadena ya apretó el grifo el verano pasado con otros cuatro cierres. Entonces hablaron de “viabilidad financiera”; ahora repiten la letanía de “evaluación estratégica”. Repetir un guion es la primera señal de que el guion no convence.
En Bartlesville hay cuatro tiendas en venta; en Sand Springs, dos. Oklahoma City, Ponca City, Stillwater y Cleveland completan la lista. El mercado inmobiliario de supermercados en Oklahoma empieza a parecer un mercadillo de segunda mano. Mientras tanto, Archer promete recolocar al personal internamente. Lo que nadie aclara es en qué tiendas, si las que quedan ya facturan con la mitad de cajas abiertas.
HAC Inc. no devolvió las llamadas. La última vez que lo hizo fue para anunciar que el servicio al cliente había tocado fondo. La frase exacta fue: “hemos reconocido dónde debemos mejorar”. El reconocimiento no evita que los clientes migren a Walmart y Aldi, donde el precio bajo no necesita justificación en Facebook.
Oklahoma pierde ocho supermercados en menos de un año. La competencia celebra cada cierre con promociones que Homeland no puede igualar. El ajuste de plantilla es la única operación que cierra con beneficios: menos sueldos, menos luz, menos impuestos locales. El futuro, dicen, se construye con menos tiendas. La cuenta de resultados ya lo avisaba: cuando los estantes vacíos superan a los llenos, la estrategia se resume en una palabra: desaparecer.