Kulr: pérdidas millonarias por bitcoin, pero apuesta firme por las baterías
KULR Technology Group ha cerrado 2025 con un saldo negativo de 62 millones de dólares, una cifra impactante que ha golpeado duramente a sus accionistas. Pero, ¿es este el panorama completo? La compañía, especializada en soluciones térmicas, asegura que gran parte de estas pérdidas provienen de factores no monetarios y de una inversión fallida, mientras que su negocio principal, la plataforma KULR ONE para baterías, muestra signos de crecimiento.
Una tormenta perfecta de factores no operativos
La cifra de 62 millones de dólares en pérdidas netas parece desalentadora, pero Michael Mo, CEO de KULR, ha explicado que la realidad es más matizada. Una parte significativa de este resultado negativo se debe a una pérdida de 13,8 millones de dólares derivada de la fluctuación del precio de Bitcoin, un activo en el que la empresa mantiene una reserva de aproximadamente 1.082 unidades. Además, KULR ha tenido que absorber una pérdida de 6,9 millones de dólares tras la declaración de insolvencia de una empresa con la que mantenía una relación de distribución e inversión. “Indiscutiblemente, esta inversión no ha dado sus frutos”, reconoció Mo durante la conferencia con analistas.

Crecimiento en ingresos, aunque la rentabilidad aún está por llegar
A pesar de estas turbulencias, KULR ha logrado un crecimiento del 51% en sus ingresos, alcanzando los 16,1 millones de dólares en 2025. El grueso de este aumento proviene de la minería de Bitcoin y de subvenciones para investigación en baterías. Sin embargo, la compañía ha decidido centrar su atención en la plataforma KULR ONE, cuyo volumen de negocio ascendió a 7,3 millones de dólares en 2025, marcando lo que consideran un punto de partida sólido para el futuro.

El futuro se dibuja en sistemas autónomos y baterías modulares
La estrategia de KULR para 2026 se basa en tres pilares: escalar la plataforma KULR ONE, mejorar los márgenes de beneficio mediante la automatización y el diseño modular, y priorizar el crecimiento en sistemas autónomos. En particular, la empresa ha identificado un gran potencial en KULR ONE Air, una solución para baterías de drones que ya cuenta con más de 20 programas de desarrollo activos y miles de packs enviados. La meta es alcanzar una producción de 10.000 packs al mes para la segunda mitad de 2026.
Además de los drones, KULR está trabajando en soluciones para telecomunicaciones, con la producción ya en marcha gracias a un acuerdo con Caban Energy, y explorando oportunidades en el sector de los centros de datos con inteligencia artificial. Aunque esta última área se considera una apuesta a más largo plazo, la compañía confía en que pueda generar ingresos en 2027.
Un punto clave es la mejora de los márgenes. En 2025, el margen de producto se situó en apenas el 1%, debido a factores como los costes de producción iniciales, los precios elevados de los materiales y los gastos de ingeniería. KULR está implementando medidas para revertir esta situación, incluyendo la optimización de la producción, la instalación de una línea de producción automatizada en 2026 y la estandarización de la plataforma KULR ONE.
La empresa también destaca su compromiso con el cumplimiento de las normativas NDAA, que exige el uso de componentes fabricados en Estados Unidos, y su colaboración con Hylio para el desarrollo de baterías y drones compatibles.
KULR Technology Group se enfrenta a un 2026 lleno de desafíos, pero también de oportunidades. La compañía ha reconocido las dificultades del pasado, pero apuesta con firmeza por su plataforma de baterías y por su capacidad para capitalizar el creciente mercado de sistemas autónomos.